Río de Janeiro, 31 oct.- Las autoridades brasileñas confirmaron este viernes que 99 personas fueron identificadas entre los fallecidos del megaoperativo policial realizado el martes pasado en Río de Janeiro, una intervención que dejó un saldo histórico en la lucha contra el narcotráfico del Comando Vermelho.
De acuerdo con el informe oficial, 78 de los muertos tenían antecedentes penales, lo que, según la Policía Civil, evidencia el perfil delictivo de los involucrados en esta operación de gran escala. Además, se registraron 113 detenidos, una de las cifras más altas en este tipo de acciones recientes, según el diario O Globo.
El secretario de la Policía Civil de Río, Felipe Curi, detalló que entre los fallecidos 40 eran originarios de otros estados, lo que subraya el carácter interestatal de las redes criminales. “De Espírito Santo, Russo, jefe del narcotráfico en Vitória; de Amazonas, Chico Rato y Gringo, jefes en Manaos; de Bahía, Mazola, jefe en Feira de Santana; de Goiás, Fernando Henrique dos Santos, jefe en ese estado”, enumeró Curi, destacando la magnitud del operativo.
En declaraciones a la prensa, el funcionario describió el contexto como “una guerra irregular y asimétrica” contra organizaciones que ya operan con lógica narcoterrorista. “Tenemos informes de que los vecinos ya no soportan a ‘Doca’. La comunidad pidió más acciones. Arrestar a este criminal es solo cuestión de tiempo”, aseguró sobre Edgar Alves de Andrade, alias Doca, de 55 años, identificado como uno de los principales capos del Comando Vermelho.
La intervención en la favela do Penha, considerada uno de los bastiones del narcotráfico en Río, generó fuertes imágenes de violencia y debate sobre los métodos empleados por la policía. Sin embargo, las autoridades defienden la operación como un paso necesario ante la expansión del crimen organizado, que ha desbordado las fronteras estatales.








