Madrid, 28 Oct.- Los coches chinos en España se devalúan con mayor rapidez que los europeos, según un estudio de la patronal Ganvam y la tasadora alemana DAT, una tendencia vinculada principalmente a que gran parte de estos modelos son eléctricos o híbridos.

El informe indica que, tras tres años de compra, los vehículos chinos conservan de media el 60,7 % de su valor inicial, frente al 65,5 % de los coches europeos. A pesar de ello, la penetración de las marcas asiáticas en el mercado español crece con fuerza: casi una de cada diez matriculaciones corresponde a un vehículo chino, concentradas en seis fabricantes que suman más del 94 % de las ventas: MG, BYD, Omoda, Jaecoo, Ebro y Leapmotor.

Desglose por tipo de energía

  • Gasolina: 73 % del valor inicial tras un año
  • Híbridos no enchufables: 76 %
  • Eléctricos puros: 66 %
  • Híbridos enchufables: 69 %

Según el director general de Ganvam, Fernando Miguélez, el auge de los coches chinos no se limita a la transición hacia la electrificación, sino que responde a una oferta diversificada que satisface la demanda española, donde los motores de combustión e híbridos siguen siendo muy valorados. Del total de vehículos chinos vendidos en España, el 38 % son de gasolina, 27 % híbridos enchufables y 17 % cada uno de híbridos no enchufables y eléctricos puros. Además, uno de cada cuatro híbridos enchufables vendidos en España es de origen chino.

Miguélez destacó que, a diferencia de Europa, donde las marcas chinas se centran en vehículos 100 % eléctricos, en España han adaptado su oferta con modelos de gasolina e híbridos, lo que les ha permitido consolidarse en el mercado. También señaló que los aranceles han incentivado la venta de híbridos enchufables frente a los eléctricos puros.

Fortalezas y debilidades de los vehículos chinos
El director general de DAT Ibérica, Luis Murias, resaltó la competitividad de precios, la mejora en acabados, tecnología, equipamiento y garantías extendidas como factores que respaldan la expansión de los coches chinos. No obstante, advirtió sobre déficits en el servicio postventa, debido a la escasez de repuestos en distribuidores, lo que puede prolongar los tiempos de reparación, en ocasiones hasta más de un mes, superando a las marcas europeas, japonesas o coreanas.

A pesar de la rápida devaluación y algunos problemas logísticos, los vehículos chinos continúan ganando terreno en España, mostrando un modelo de negocio que combina tecnología, precio competitivo y una adaptación estratégica al mercado local, marcando tendencia en la evolución del parque automovilístico.

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