Buenos Aires, 21 agosto.- La Copa Sudamericana quedó marcada por la violencia este miércoles, luego de que el árbitro uruguayo Gustavo Tejera suspendiera el encuentro entre Independiente y Universidad de Chile en el Estadio Libertadores de América tras una brutal pelea en las gradas que dejó al menos 10 heridos de gravedad, cerca de 90 detenidos y más de 300 aficionados demorados.

Los disturbios comenzaron al final del primer tiempo cuando hinchas chilenos ubicados en la tribuna Bochini Alta arrojaron butacas, piedras y trozos de concreto hacia los simpatizantes locales. A los pocos minutos, los enfrentamientos escalaron con el uso de palos, trozos de mampostería e incluso inodoros completos, lo que generó escenas de pánico y violencia descontrolada.

La policía actuó con demora, lo que permitió que algunos hinchas de Independiente irrumpieran en la tribuna visitante, desatando una pelea campal que obligó a varios aficionados a saltar desde gran altura para escapar.

Conmebol cancela el partido y abre proceso disciplinario

Tras la suspensión en el minuto 48, la Conmebol anunció en un comunicado que el partido quedaba cancelado debido a la falta de garantías de seguridad por parte del club y de las autoridades locales. El caso será remitido a los Órganos Judiciales de la Conmebol y la Comisión Disciplinaria para determinar las sanciones correspondientes.

Heridos y detenidos

De acuerdo con fuentes del club Independiente, al menos 10 personas resultaron heridas, tres de ellas en estado crítico. Un aficionado de la Universidad de Chile fue trasladado de urgencia a un hospital cercano. Además, 90 hinchas fueron arrestados y cerca de 300 seguidores chilenos permanecen bajo custodia policial para ser identificados.

Boric condena la violencia y apunta contra Conmebol

El presidente de Chile, Gabriel Boric, condenó la violencia de las barras bravas y criticó duramente a la Conmebol, a la que acusó de «irresponsabilidad» en la organización del evento.

«Lo sucedido en Avellaneda está mal en demasiados sentidos, desde la violencia en las barras hasta la evidente irresponsabilidad en la organización. La justicia deberá determinar a los responsables», escribió en sus redes sociales.

El mandatario ordenó a su embajador en Argentina, José Antonio Viera Gallo, visitar tanto el hospital donde se encuentran los heridos como la comisaría donde permanecen detenidos los aficionados chilenos, con el fin de garantizar la seguridad y el respeto de los derechos de los compatriotas.

Publicidad