Washington, 13 jul.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistirá este domingo a la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, en lo que se perfila como un adelanto de la gran cita deportiva que el país compartirá con Canadá y México en 2026: el Mundial de la FIFA.
El mandatario, acompañado por la primera dama Melania Trump, viajará desde su club de golf en Bedminster, Nueva Jersey, hasta el MetLife Stadium en East Rutherford, a unos 64 kilómetros, para presenciar el esperado partido entre el Paris Saint-Germain y el Chelsea, los dos finalistas del torneo que este año tiene como sede a Estados Unidos.
El viaje coincide con el primer aniversario del intento de asesinato que Trump sufrió en julio de 2024 durante un acto de campaña en Butler, Pensilvania, un evento que marcó su retorno político y que fue clave para su actual mandato. No obstante, el presidente no tiene previstas conmemoraciones públicas, más allá de una entrevista grabada con su nuera Lara Trump que fue emitida el sábado por Fox News.
Fútbol como escaparate político
Desde que volvió a la Casa Blanca este año, Trump ha hecho del deporte un escenario recurrente para su presencia pública. Solo en 2025, ha asistido al Super Bowl en Nueva Orleans, al Daytona 500 en Florida, a combates de UFC en Miami y Newark, y al campeonato de lucha NCAA en Filadelfia.
La final del Mundial de Clubes marca un nuevo hito en esta estrategia, dado que anticipa su involucramiento con el Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en gran parte en territorio estadounidense, incluyendo partidos inaugurales y la gran final. Trump ha confirmado que planea asistir a múltiples encuentros del torneo, y mantiene una relación cercana con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, lo que refuerza su papel como anfitrión visible del evento global.
Con la Copa del Mundo en el horizonte, la presencia de Trump este domingo también busca reforzar la imagen internacional de Estados Unidos como potencia organizadora y proyectar su liderazgo en eventos de escala mundial, en un contexto de creciente atención global a la política estadounidense.
El MetLife Stadium, con capacidad para más de 82,000 espectadores, será también uno de los escenarios principales del Mundial de 2026, lo que convierte esta visita presidencial en una especie de ensayo simbólico de lo que será la próxima gran cita del fútbol internacional.








