LONDRES, 17 JUNIO.– Casi la mitad de los jóvenes entre 18 y 24 años (44 %) consideran que las redes sociales y plataformas de vídeo como TikTok y YouTube son su fuente principal de noticias, según revela la edición 2025 del Digital News Report del Instituto Reuters, lo que confirma el declive constante de los medios tradicionales.
El estudio, dirigido por el investigador Nic Newman y basado en encuestas a casi 100.000 personas en 48 países —incluidos España, México, Colombia, Argentina y Brasil— constata que continúa la caída en el consumo de televisión, prensa escrita y sitios web de medios, mientras que el uso de plataformas sociales y aplicaciones de mensajería como canal informativo sigue en ascenso.
TikTok, IA y video: las nuevas puertas de entrada a la información
Entre los datos más relevantes destaca el crecimiento del consumo de vídeos en redes sociales, que pasó del 52 % en 2020 al 65 % en 2025. TikTok lidera este auge con un aumento de 4 puntos porcentuales hasta alcanzar el 17 % a nivel global, y picos de hasta 49 % en países como Tailandia.
Asimismo, el 12 % de los menores de 35 años ya utilizan chatbots basados en inteligencia artificial generativa como vía de acceso a las noticias, una tendencia emergente que plantea nuevos desafíos para los medios en términos de confianza y precisión.
Plataformas como X (anteriormente Twitter) han mantenido o incluso incrementado su relevancia como canal de información en países como Estados Unidos, donde el 23 % de los encuestados dicen usarla para consumir noticias (+8 puntos respecto al año pasado). No obstante, se ha registrado una polarización del público, con un aumento de usuarios conservadores y una disminución del público progresista desde la llegada de Elon Musk a la dirección en 2022.
Otras redes como Threads, Bluesky o Mastodon no han logrado establecerse como opciones informativas significativas, según los investigadores.
La confianza y la fatiga informativa
Pese a este cambio de paradigma, un 40 % de las personas encuestadas afirma seguir confiando en las noticias, con Finlandia (67 %) y Nigeria (68 %) a la cabeza, y Grecia y Hungría (22 %) al fondo del índice.
Las marcas periodísticas tradicionales —como la BBC y The New York Times— todavía son los referentes principales a la hora de verificar contenidos sospechosos. El informe señala que, aunque los medios han perdido protagonismo como vía directa de acceso a la información, siguen siendo percibidos como fuentes confiables frente a políticos, influenciadores o conocidos personales.
Sin embargo, el informe también identifica un fenómeno en crecimiento: el 40 % de los encuestados afirma que evita las noticias deliberadamente. Las razones son diversas: les afectan negativamente al estado de ánimo (39 %), se sienten abrumados por la cantidad de información (31 %), o están cansados de la cobertura sobre guerras, conflictos y política nacional.
Pagar por informarse: un hábito poco extendido
En cuanto a la disposición a pagar por el contenido informativo, solo el 18 % de los ciudadanos en los 20 países más ricos lo hace. Noruega (42 %) y Suecia (31 %) lideran esta tendencia, mientras que países como España (10 %) o Croacia (6 %) se ubican en la franja más baja.
Esto representa un reto financiero importante para los medios que han apostado por los modelos de suscripción digital para diversificar sus fuentes de ingreso.
El reto de los medios tradicionales: adaptarse o perder relevancia
Nic Newman advierte que “el auge de las noticias en vídeo y personalizadas a través de redes sociales representa un reto crítico para los medios tradicionales, que enfrentan dificultades para adaptar sus formatos y su tono a estos nuevos entornos”. Además, señala que, aunque el vídeo online puede ayudar a captar audiencias jóvenes, no se traduce fácilmente en ingresos, ya que el consumo ocurre dentro de plataformas que los medios no controlan.
Finalmente, el informe subraya que el desintermediado acceso a la información, donde los políticos recurren a creadores de contenido alineados ideológicamente, está erosionando el papel del periodismo profesional en el debate público, debilitando los mecanismos de control y fiscalización que tradicionalmente ejercía la prensa.
Israel e Irán intensifican ataques mutuos mientras crece alarma internacional por posible conflicto mayor en Medio Oriente
JERUSALÉN, 18 JUNIO.– Israel e Irán prolongaron este martes su serie de ataques cruzados por quinto día consecutivo, alimentando temores de una confrontación regional a gran escala. Las ciudades israelíes de Tel Aviv y Jerusalén fueron sacudidas por explosiones en la madrugada tras el lanzamiento de misiles desde territorio iraní, que activaron las sirenas de alerta antiaérea en varias regiones del país.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que su sistema de defensa aérea logró interceptar varios de los proyectiles, aunque no se han detallado oficialmente víctimas ni daños materiales significativos. En represalia, el ejército israelí lanzó una ofensiva aérea masiva contra objetivos estratégicos en el oeste de Irán, que incluyó depósitos de misiles superficie-superficie, sistemas de defensa antiaérea y almacenes de drones, según un comunicado oficial.
Tel Aviv justificó su operación como un esfuerzo por neutralizar “capacidades militares clave” de Teherán, en particular aquellas relacionadas con un posible programa nuclear. Irán, por su parte, negó tener fines bélicos en su desarrollo nuclear y calificó las acciones israelíes como una “agresión injustificada”.
Trump: “Evacúen Teherán inmediatamente”
En medio del creciente caos, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una ola de preocupación internacional al lanzar un explosivo mensaje desde la cumbre del G7 en Canadá: “¡Todos deberían evacuar inmediatamente Teherán!”, escribió en su red Truth Social. Pocos minutos después, abandonó el encuentro diplomático de forma anticipada y regresó a Washington, alegando que su decisión “no tiene nada que ver con un alto el fuego”, sino con “algo mucho más grande”.
Aunque Trump no ofreció detalles adicionales, su partida inesperada reavivó las conjeturas sobre una posible intervención directa de Estados Unidos o un movimiento estratégico mayor en el conflicto.
Llamados diplomáticos y tensión en aumento
Los líderes del G7, reunidos en Quebec, expresaron su preocupación por el riesgo de una escalada fuera de control en Medio Oriente y pidieron “una solución diplomática inmediata a la crisis iraní”. En paralelo, los cancilleres de Francia, Alemania y Reino Unido urgieron a Irán a retomar las negociaciones nucleares “sin condiciones previas y con espíritu de diálogo”.
Sin embargo, el contexto es sombrío. Irán ha intensificado su retórica defensiva y ha advertido que responderá “con firmeza” a cualquier nueva incursión israelí. En tanto, las FDI mantienen una postura de máxima alerta y aseguran que no cesarán sus operaciones hasta garantizar “la seguridad total del Estado de Israel”.
Un polvorín regional
Este nuevo capítulo en la tensa relación entre Israel e Irán llega en un momento de gran inestabilidad regional, con el Líbano y Siria también registrando actividad militar reciente, y con múltiples actores no estatales —como Hezbollah y grupos proiraníes— atentos al desarrollo del conflicto.
Expertos en relaciones internacionales advierten que, si no se logra una contención diplomática urgente, el conflicto podría derivar en una guerra regional con impacto global, especialmente si involucra rutas energéticas o desencadena oleadas de desplazamiento en masa.
Por ahora, la comunidad internacional observa con creciente inquietud mientras los misiles cruzan los cielos de Medio Oriente y las posibilidades de una solución pacífica parecen diluirse.








