TORONTO, 4 JUNIO.— La directora de la Asociación Canadiense de Productores de Acero (CSPA), Catherine Cobden, instó al gobierno federal a intervenir de manera urgente para proteger a la industria siderúrgica canadiense, que enfrenta una amenaza existencial tras el aumento de los aranceles estadounidenses sobre las importaciones de acero y aluminio. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó estos aranceles al 50% este miércoles, un nivel punitivo que prácticamente cerrará las exportaciones canadienses al mercado estadounidense.
Impacto Inmediato en la Industria
Cobden explicó que, aunque la industria había esperado algún tipo de respiro de último momento, las empresas se vieron obligadas a detener los camiones que ya estaban en ruta hacia Estados Unidos debido a que exportar allí ya no es viable financieramente.
Bajo los aranceles previos del 25%, vigentes desde el 12 de marzo, la industria siderúrgica canadiense ya había perdido aproximadamente 700 empleos, con envíos reducidos en un 30% en abril. Sin embargo, los nuevos aranceles del 50% representan una amenaza aún mayor, dado que la mitad de la producción de acero canadiense históricamente se destinaba a Estados Unidos.
«Estamos hablando de la supervivencia misma de nuestra industria», declaró Cobden. «No podemos seguir operando bajo estas condiciones sin apoyo significativo del gobierno.»
Petición de Protección contra Importaciones Chinas
La líder de la CSPA también destacó la necesidad de que Canadá implemente aranceles fronterizos más altos para protegerse de las importaciones de acero artificialmente barato originario de China. Aunque Canadá introdujo aranceles del 25% sobre productos de acero y aluminio provenientes directamente de China en octubre pasado, Cobden argumentó que dichos aranceles deben ampliarse para incluir el acero fundido y vertido en China pero procesado posteriormente en otros países.
«China sigue siendo una fuente importante de acero subvaluado que entra en nuestro mercado, ya sea directamente o a través de terceros países», afirmó Cobden. «Necesitamos medidas más estrictas para garantizar que nuestras empresas puedan competir de manera justa.»
Una Situación Crítica para Canadá
La industria siderúrgica canadiense es fundamental para la economía nacional, proporcionando miles de empleos directos e indirectos y contribuyendo significativamente al Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, la dependencia histórica del mercado estadounidense ha dejado a muchas empresas vulnerables ante cambios abruptos en las políticas comerciales de su principal socio comercial.
El aumento de los aranceles estadounidenses deja a Canadá ante una encrucijada: buscar alternativas comerciales o proteger su mercado interno mediante aranceles más agresivos. Cobden reconoce que ambas estrategias son necesarias, pero enfatiza que la protección inmediata es crucial para evitar despidos masivos y cierres de plantas.
Presión sobre Ottawa
Con las tensiones comerciales en su punto más alto, el gobierno canadiense enfrenta crecientes llamados para tomar medidas decisivas. Si bien ya ha implementado contramedidas contra los productos estadounidenses por valor de más de 90,000 millones de dólares, Cobden sostiene que estas represalias deben fortalecerse y extenderse para abordar las importaciones chinas que afectan negativamente a la industria local.
«Es hora de que el gobierno federal actúe con firmeza», dijo Cobden. «Los trabajadores y empresas de nuestro sector están en peligro, y necesitamos soluciones rápidas y efectivas para protegerlos.»
Mientras tanto, el gobierno canadiense continúa negociando con Washington en busca de una solución a largo plazo, pero las perspectivas parecen inciertas. Con cada día que pasa, la presión aumenta para encontrar formas de mitigar el impacto económico y social de esta disputa comercial sobre una industria clave para el país.








