MADRID, 29 MAYO – Un informe titulado Europe Talks Migration, realizado por la organización More in Common a partir de una encuesta en cinco países europeos (incluyendo a 2.050 personas en España), revela que el 63 % de los españoles considera que la inmigración es una oportunidad que debe aprovecharse (19 %) o una necesidad que se debe gestionar (44 %). Sin embargo, casi un tercio (29 %) la percibe como una amenaza contra la cual luchar.

Aunque solo una minoría ve la inmigración como una amenaza, casi la mitad de los encuestados (47 %) cree que esta supone más problemas que beneficios para España. Estos datos destacan las percepciones divididas sobre el tema, pero también muestran que los españoles tienen visiones más positivas acerca de la inmigración en comparación con otras sociedades europeas.

La inmigración como tema prioritario

La encuesta refleja que la inmigración ha ganado relevancia entre las preocupaciones principales de los españoles, situándose detrás únicamente de la inflación y el acceso a la vivienda. Sin embargo, la nota que los ciudadanos ponen al Gobierno en su gestión de este ámbito es baja: el 71 % considera que es «mala» (30 %) o «muy mala» (41 %). Incluso entre los votantes de los partidos que conforman el Ejecutivo, hay críticas significativas: el 41 % de los votantes del PSOE y el 61 % de quienes apoyan a Sumar califican negativamente esta gestión.

Diferencias ideológicas marcadas

Luis Aguado, portavoz de More in Common en España, señaló que la brecha en las percepciones sobre la inmigración es principalmente ideológica. Los votantes progresistas (Podemos, Sumar y Partido Socialista) tienden a tener visiones más positivas, mientras que los conservadores (Partido Popular, Vox y otros) expresan actitudes más hostiles.

Entre los votantes del PP, la mayoría considera que la inmigración es una oportunidad o necesidad para España, mientras que entre los seguidores de Vox prevalece la visión de amenaza. A pesar de estas diferencias, tanto sectores progresistas como conservadores valoran medidas que permitan controlar quién cruza las fronteras, priorizando esto por encima de aumentar o reducir el número de inmigrantes.

Control frente a cifras

Un dato relevante del estudio es que el 68 % de los encuestados considera que lo más importante no es el número de inmigrantes, sino poder controlar quién entra al país. Esto explica la popularidad de medidas restrictivas como la deportación de inmigrantes en situación irregular, así como de políticas que favorecen la inmigración regular, como programas de migración circular, contratación en origen, reagrupación familiar e incremento de vías legales para solicitar asilo.

Beneficios económicos reconocidos

Uno de los beneficios más valorados de la inmigración por parte de los españoles es el económico. Más de la mitad de los encuestados (55 %) reconoce que la inmigración contribuye al mayor crecimiento económico de España en comparación con la media de la Unión Europea. Este impacto positivo incluye la disponibilidad de mano de obra para sectores clave y la realización de trabajos que los españoles no están dispuestos a desempeñar.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2024 la población extranjera en España ascendía a 6,5 millones de personas, representando el 13,4 % de la población total. Los principales grupos de inmigrantes son marroquíes (920.693), rumanos (620.463) y colombianos (587.477).

Este informe destaca cómo la percepción sobre la inmigración en España sigue siendo compleja, influenciada tanto por factores ideológicos como por la sensación de control. Si bien existe un amplio consenso sobre sus beneficios económicos, persisten desafíos en términos de gestión política y aceptación social.

Publicidad