Madrid, 28 mayo.— La presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), María José García Pelayo, realizó este miércoles un contundente llamado al gobierno central para que atienda las demandas urgentes de los ayuntamientos españoles. En una entrevista con EFE, la líder municipalista criticó duramente al presidente Pedro Sánchez por «olvidar» a los municipios en su agenda política y reclamó un diálogo efectivo similar al que se establece con las comunidades autónomas a través de la Conferencia de Presidentes.
Un Balance Desalentador
García Pelayo recordó su reunión con Pedro Sánchez en La Moncloa el año pasado, describiéndola como «totalmente infructuosa». Según explicó, durante ese encuentro trasladó al jefe del Ejecutivo los principales problemas que aquejan a los ayuntamientos, incluyendo la falta de financiación adecuada y el aumento constante de competencias sin recursos suficientes. Sin embargo, aseguró que no hubo acuerdos concretos: «No hubo ningún resultado. Se quedó con la documentación y seguimos esperando».
Este descontento será actualizado y reiterado el próximo 6 de junio en Barcelona, durante la próxima Conferencia de Presidentes autonómicos, donde la FEMP participará sin derecho a voto. Aunque el tema central serán la formación profesional y la vivienda, García Pelayo insiste en que los ayuntamientos deben tener voz activa, especialmente en cuestiones relacionadas con la segunda.
Financiación Obsoleta y Recursos Insuficientes
Uno de los puntos más preocupantes abordados por la presidenta de la FEMP es la obsolescencia del sistema de financiación local. «La financiación local no se revisa desde el año 2002. O sea, tenemos un modelo de financiación prehistórico», afirmó García Pelayo. Este sistema antiguo no responde a las necesidades actuales ni a las nuevas competencias asumidas por los ayuntamientos, como la gestión de servicios sociales o la promoción de políticas de vivienda.
Además, señaló que los municipios enfrentan dificultades crecientes debido a la falta de actualización de las entregas a cuenta por la participación en los tributos estatales. «Si las entregas a cuenta tienen que ser sobre las cantidades del 23%, los ayuntamientos vamos a ingresar 4.280 millones de euros menos de lo que nos correspondería si hubiera Presupuestos Generales del Estado y se cumpliera el acuerdo alcanzado con Hacienda en 2024», explicó.
Esta situación está generando graves problemas financieros para muchos municipios, que ya han planificado sus presupuestos basándose en ingresos superiores a los que recibirán finalmente. Como alcaldesa de Jerez de la Frontera, uno de los municipios más afectados por esta crisis, García Pelayo subrayó la urgencia de encontrar soluciones definitivas para la deuda acumulada por ciudades en situaciones precarias.
Reivindicaciones Clave
La FEMP ha solicitado por unanimidad la aprobación de un Real Decreto que actualice las entregas a cuenta pendientes, independientemente de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Este decreto permitiría a los ayuntamientos utilizar sus superávits para inversiones financieramente sostenibles, algo clave en momentos de recortes presupuestarios.
Otra petición prioritaria es que el Ministerio de Hacienda convoque la Comisión Nacional de Administración Local, un órgano previsto por ley para fomentar el diálogo entre el gobierno central y los municipios. García Pelayo destacó que, mientras existen mecanismos regulares de interlocución con las comunidades autónomas, los ayuntamientos carecen de espacios similares para expresar sus inquietudes y buscar soluciones conjuntas.
«Los ayuntamientos no podemos permitir que haya un debate sobre la financiación local y, en paralelo, no se avance hacia un nuevo modelo de financiación local», concluyó la presidenta de la FEMP, enfatizando la necesidad de sincronizar ambos procesos para garantizar equidad y sostenibilidad financiera.
Exclusión en la Tramitación de Leyes
García Pelayo también criticó la tendencia del gobierno central a legislar sobre temas que afectan directamente a los municipios sin consultarlos debidamente. «No se nos escucha en la tramitación de leyes que nos afectan, no se nos da la importancia que merecemos. Y esas leyes con frecuencia aumentan los servicios que debemos prestar, cada vez con menos recursos», denunció.
Ejemplificó cómo proyectos fundamentales para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, como políticas de vivienda o programas de inclusión social, quedan bloqueados cuando el gobierno mezcla estos temas con otros más polémicos, impidiendo su aprobación. Por ello, pide que se prioricen iniciativas específicas que beneficien directamente a los ayuntamientos y a sus vecinos.
Hacia un Diálogo Constructivo
En su intervención, García Pelayo reiteró la necesidad de incluir a los ayuntamientos en debates nacionales sobre financiación pública. Argumentó que, si bien hay interlocución con las comunidades autónomas, los municipios son quienes gestionan de manera directa servicios esenciales como educación, sanidad primaria, transporte urbano y políticas de vivienda. Por tanto, considera injusto que sean excluidos de conversaciones clave sobre recursos y distribución presupuestaria.
Con miras a la Conferencia de Barcelona, la presidenta de la FEMP espera que su voz sea escuchada, aunque reconoce que históricamente los ayuntamientos han sido marginados en estas instancias. Su objetivo es dejar claro que cualquier reforma de financiación debe incluir no solo a las autonomías, sino también a los municipios, para evitar disparidades y garantizar una atención justa a las necesidades locales.
Conclusiones
Las declaraciones de María José García Pelayo reflejan un profundo malestar entre los ayuntamientos españoles ante la falta de atención del gobierno central. Con un sistema de financiación anticuado y recursos cada vez más limitados, muchas administraciones locales luchan por mantener servicios básicos y responder a las expectativas de sus ciudadanos.
A medida que se aproxima la Conferencia de Presidentes en Barcelona, la presidenta de la FEMP seguirá presionando para que los municipios sean reconocidos como actores fundamentales en la estructura del Estado español. Su demanda de un Real Decreto específico para resolver las entregas a cuenta y la convocatoria de la Comisión Nacional de Administración Local evidencian la necesidad urgente de acción gubernamental.
Para García Pelayo, el futuro del federalismo español depende de un diálogo genuino y equilibrado entre todas las administraciones, desde el gobierno central hasta los ayuntamientos más pequeños. Solo así se podrá construir un modelo de financiación justo que beneficie tanto a las grandes ciudades como a los pueblos más alejados, fortaleciendo así la cohesión territorial y social del país.





