BARCELONA, 26 DE MAYO. El Gobierno español ha intensificado sus gestiones diplomáticas para lograr que la Unión Europea (UE) avale mañana martes la oficialidad del catalán, el euskera y el gallego en las instituciones europeas. Este tema se mantiene en la agenda del orden del día del Consejo de Asuntos Generales de la UE, a petición de España, donde los ministros evaluarán si someten o no a votación esta propuesta.

Desde Barcelona, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, destacó que el Ejecutivo «está trabajando intensamente y a todos los niveles» para que estas lenguas sean reconocidas como oficiales en la UE. Durante una reunión con el conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, Bolaños reiteró el «compromiso absoluto» del Gobierno español para buscar la unanimidad necesaria entre los países socios europeos.

«Tenemos que defender como Gobierno todas las lenguas oficiales de nuestro país», afirmó Bolaños, subrayando que «tan español es el castellano como lo son el catalán, el euskera y el gallego».

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, explicó que todas las fuerzas políticas españolas están en contacto con partidos europeos afines para garantizar apoyo a la propuesta. Sin embargo, el debate ha generado división entre los principales actores políticos nacionales.

Posiciones encontradas

El portavoz del Partido Popular (PP), Borja Sémper, calificó el debate de «innecesario» y criticó el proceso como un intento «absurdo» de presionar a países socios. «Mañana ya veremos, y esta es nuestra posición. Lo que estamos viendo al final es todo deslavazado», declaró.

En Cataluña, el secretario general del PP regional, Santi Rodríguez, vinculó el impulso del catalán en Europa a las negociaciones de investidura de Pedro Sánchez con Junts per Catalunya. Rodríguez acusó al Gobierno de priorizar intereses políticos sobre la realidad social del idioma, señalando que esto no resuelve el problema de fondo de la caída del uso social del catalán.

Desde el PSOE, la portavoz Esther Peña defendió la propuesta argumentando que cerca del 40% de la población española vive en territorios con lenguas cooficiales, por lo que es «lógico» que estas sean reconocidas en la UE. «Lo que mañana se lleva a debate no es otra cosa que reforzar la identidad plurilingüe que tiene nuestro país, y que esto sea reconocido en la Unión Europea», explicó.

Visión desde Galicia

El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, del PP, consideró que aunque su gobierno apoya la difusión del gallego, su oficialidad en la UE no debería ser una prioridad si implica un coste superior a 40 millones de euros. Rueda criticó que este asunto se aborde sin consultar al Ejecutivo gallego, señalando que «se hable en nombre de la lengua de Galicia sin hablar con el Gobierno de Galicia».

Reacciones desde Cataluña

La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, instó al Gobierno a asegurar que, si la propuesta se lleva a votación, sea «para ganar». Criticó al PP por «boicotear» la oficialidad del catalán e instó a los conservadores a dejar de influir negativamente en sus homólogos europeos.

Por su parte, la portavoz de Catalunya en Comú, Aina Vidal, denunció la actitud «salvaje» del PP para frenar el reconocimiento del catalán en la UE. Mientras tanto, la viceprimera secretaria y portavoz del PSC, Lluïsa Moret, expresó su esperanza «con prudencia» de que el Consejo de Asuntos Generales respalde la propuesta, destacando el esfuerzo realizado hasta ahora.


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