13.9 C
Toronto
sábado, octubre 31, 2026
- Publicidad -spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
Inicio ESTILOS DE VIDA Estilo Día de Muertos: por qué algunas familias esperan un año para poner...

Día de Muertos: por qué algunas familias esperan un año para poner el altar a sus difuntos

0

México, 31 de octubre.- El Día de Muertos es una de las celebraciones más representativas de México. Cada 1 y 2 de noviembre, miles de familias preparan altares con fotografías, veladoras, flores de cempasúchil, alimentos, bebidas y objetos personales para recordar a quienes ya fallecieron.

Sin embargo, no todas las familias siguen las mismas costumbres. En algunas comunidades existe la creencia de que no se debe colocar un altar a una persona durante su primer Día de Muertos si su fallecimiento ocurrió en los meses recientes. En su lugar, esperan hasta que se cumpla un año de su partida para recibirla simbólicamente mediante una ofrenda.

Esta práctica se relaciona con antiguas creencias sobre el destino de las almas después de la muerte y el camino que deben recorrer para alcanzar el descanso eterno. Aunque no existe una disposición religiosa o una regla general que obligue a esperar ese periodo, la tradición permanece en algunas familias y comunidades como una manera de respetar el tránsito de sus seres queridos.

Una de las explicaciones populares tiene su origen en la cosmovisión prehispánica y en la creencia de que las personas fallecidas deben emprender un recorrido hacia el Mictlán, considerado el lugar de descanso de los muertos en la tradición mexica.

De acuerdo con esta interpretación, cuando una persona muere, su alma comienza un viaje que la lleva a encontrarse con Mictlantecuhtli, señor del inframundo, y Mictlancíhuatl, asociada con el mundo de los muertos.

Según la leyenda, este trayecto no ocurre de manera inmediata, sino que requiere tiempo y la superación de distintos obstáculos. Algunas versiones populares señalan que el recorrido puede durar cuatro años, periodo durante el cual el difunto debe completar su tránsito hacia el descanso eterno.

Por esta razón, hay familias que prefieren no colocar una ofrenda durante el primer año, pues consideran que hacerlo podría interrumpir simbólicamente el camino del alma. En cambio, esperan a que transcurra ese tiempo para preparar un altar completo y darle la bienvenida durante el Día de Muertos.

Es importante señalar que esta explicación corresponde a una creencia transmitida de generación en generación y no constituye una regla compartida por todas las comunidades indígenas ni por las familias mexicanas.

En la cosmovisión mexica, el Mictlán era el destino de quienes fallecían por causas consideradas naturales. Se concebía como un lugar al que las almas llegaban después de atravesar diferentes pruebas.

Este viaje estaba relacionado con Mictlantecuhtli y Mictlancíhuatl, las deidades vinculadas con el inframundo. La tradición señala que los difuntos debían superar nueve niveles u obstáculos antes de alcanzar el descanso definitivo.

Publicidad