La Habana, 6 de septiembre.- La expansión comercial china en Cuba avanza a una velocidad que contrasta con el colapso de la economía local.
Mientras la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyectó una contracción del 10.3% del Producto Interno Bruto (PIB) de la isla en 2026, la peor de toda la región, empresas estatales de Beijing abrieron locales en los barrios más adinerados de La Habana, cobraron en dólares y garantizaron electricidad propia en un país donde los apagones superaron las 20 horas diarias.
El periodista independiente Pablo Morales Marchán lo describió en el espacio Barrio Adentro de Radio Martí: “Los chinos van apoderándose cada vez más de los territorios en La Habana”.
Su recorrido por el municipio Playa, donde residen cuadros del régimen y una clase media con acceso a divisas, trazó un mapa de negocios que dos años antes no existía.
El caso más visible fue el de SUMAI S.A., presentada oficialmente en enero de 2025 como la primera empresa mixta de comercialización entre los dos países.
La compañía está integrada por la firma cubana ALBUS S.A. y la china Hangzhou Iunke Industrial Development Co., Ltd., y operó bajo el paraguas de la Plataforma de Inversión y Comercio para América Latina (PICLA), enmarcada en la Iniciativa de la Franja y la Ruta de Beijing.
Su tienda en la esquina de las calles 23 y 10, en El Vedado habanero, combinó ventas mayoristas y minoristas con un catálogo que abarcó paneles solares, materiales de construcción, electrodomésticos, alimentos y artículos del hogar.
La empresa operó exclusivamente en dólares, con pagos en efectivo o tarjeta. Eimy Iturralde, jefa comercial de SUMAI S.A., explicó a Cubadebate, medio estatal cubano, que la compañía nació para responder a la política del régimen de abrir el comercio mayorista y minorista a la inversión extranjera, aprobada en octubre de 2022, con el objetivo de ofrecer “una oferta más amplia, variada y competitiva”.
La expansión no se detuvo en La Habana. La plataforma PICLA extendió operaciones a Holguín en 2026 y SUMAI proyectó abrir tiendas en Camagüey, Matanzas y Pinar del Río.
Otro emblema de esta penetración fue Dongfeng Motor Corporation, la automotriz estatal china que instaló un showroom en la avenida Séptima y calle 20, también en el municipio Playa.








