Madrid, 6 de septiembre.- Más de tres millones de usuarios menos en apenas medio año. Ese es el balance que deja la alta velocidad entre enero y junio de 2026, un periodo marcado por el accidente ferroviario de Adamuz y por los posteriores cortes, restricciones de velocidad y reducciones de circulación. En esos seis meses, los servicios de AVE, Avlo, Ouigo e Iryo transportaron unos 18,3 millones de pasajeros, frente a cerca de 21,7 millones en el mismo periodo de 2025, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La diferencia supone una pérdida de alrededor de 3,3 millones de usuarios y un descenso del 15,5% en apenas un año. La caída contrasta con la expansión que había experimentado este mercado durante los últimos años y con el récord alcanzado en 2025, cuando la alta velocidad comercial movió 44,5 millones de viajeros, un 12% más que en 2024 y el doble que en 2019, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
El accidente de Adamuz se produjo el 18 de enero, por lo que los datos del semestre incluyen también los primeros días del año anteriores al siniestro. A partir de entonces, el descenso se intensificó. Febrero, primer mes completo después del accidente, fue el peor del periodo: la alta velocidad transportó 2,16 millones de pasajeros, un 32,1% menos que en febrero de 2025. En marzo la caída continuó, aunque se moderó hasta el 17,7%.
El golpe fue especialmente intenso en los corredores ferroviarios que conectan Madrid con Andalucía. Los datos de la CNMC correspondientes al primer trimestre muestran que el número de pasajeros del eje Madrid-Málaga/Granada se desplomó un 61% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el Madrid-Sevilla perdió un 27%. El descenso alcanzó también al Madrid-Barcelona, con un 17% menos de usuarios, y fue más moderado en Madrid-Valencia (-8%) y Madrid-Alicante (-6%).
En conjunto, la alta velocidad comercial contabilizó 8,05 millones de viajeros durante el primer trimestre, un 21% menos que un año antes. La propia CNMC relaciona esta contracción con las incidencias que sufrió la infraestructura ferroviaria durante esos meses. Los cortes de vías, las limitaciones de velocidad y la reducción de circulaciones condicionaron la prestación de los servicios y provocaron una disminución tanto de la oferta disponible como de la demanda.
El accidente de Adamuz ocurrió a las 19:45 horas del 18 de enero, cuando descarrilaron los tres últimos coches de un tren Iryo que realizaba el trayecto Málaga-Madrid. Parte del convoy invadió la vía contraria, por la que circulaba un Alvia Madrid-Huelva, y ambos trenes colisionaron. El siniestro obligó a interrumpir la circulación de la línea Madrid-Sevilla mientras se realizaban los trabajos necesarios sobre la infraestructura.
Por tanto, el retroceso de pasajeros no puede atribuirse únicamente a una decisión de los usuarios de dejar de utilizar la alta velocidad después de Adamuz. Durante parte del periodo también hubo menos trenes disponibles y conexiones afectadas, especialmente hacia Andalucía, mientras las restricciones de velocidad y otras incidencias limitaron la capacidad de la red.
Los datos del INE muestran que la situación mejoró progresivamente durante la primavera, aunque la alta velocidad continuó perdiendo pasajeros frente al año anterior. En abril se contabilizaron 3,17 millones de usuarios, un 15% menos que en abril de 2025. En mayo la caída se redujo al 7,1%, con 3,61 millones de viajeros, pero volvió a ampliarse ligeramente en junio, cuando 3,65 millones de personas utilizaron estos servicios, un 9,8% menos en términos interanuales.
La evolución supone un cambio brusco respecto a 2025. El año anterior, la entrada de nuevos operadores y el aumento de la competencia habían elevado la utilización de los principales corredores de alta velocidad hasta máximos históricos. La CNMC contabilizó entonces más de 44 millones de pasajeros, un 12% más en un solo año. Apenas unos meses después, el primer semestre de 2026 ha roto esa tendencia de crecimiento, con los mayores descensos concentrados tras el accidente de Adamuz y en las conexiones ferroviarias con Andalucía.








