Redaccion, 5 de septiembre.- Un pasajero de un vuelo de American Airlines que viajaba de Dallas a Newark obligó a desviar la aeronave después de protagonizar un episodio violento a bordo que terminó con el hombre inmovilizado con cinta adhesiva y precintos. El incidente ocurrió el jueves 3 de septiembre, cuando el avión llevaba unas dos horas de trayecto y varios pasajeros intervinieron para contenerlo, de acuerdo con el relato difundido por CBS News New York y con una declaración posterior de la aerolínea.
La situación, tal y como contaron testigos al medio estadounidense, cambió de forma abrupta en medio del vuelo. Juan Mejia, un exagente de las fuerzas de seguridad que viajaba en la cabina delantera, relató que el ambiente pasó de la calma al desorden en cuestión de segundos. “Fue como apagar y prender un interruptor: de repente pasó del silencio a los gritos y al caos”, afirmó en declaraciones recogidas por el canal.
Mejia indicó que, al darse vuelta para ver qué sucedía, observó al pasajero sujetando del cuello al hombre que estaba sentado a su lado en el asiento del pasillo. En ese momento, él y otro pasajero se levantaron para intentar controlar la situación.
El segundo testigo citado por CBS News New York, Richard Olenick, aseguró que el hombre también lanzó insultos racistas contra una auxiliar de vuelo. “Llamó a una de las azafatas con la palabra prohibida contra las personas negras”, sostuvo, en referencia a un agravio de fuerte carga discriminatoria.
A partir de ese momento, quienes estaban cerca colaboraron con la tripulación para reducirlo. Mejia señaló que los pasajeros de primera clase quedaron expuestos a una escena marcada por “odio, discriminación, hostilidad y vulgaridad”, siempre según el testimonio recogido por el medio.
De acuerdo con los dos hombres que participaron en la maniobra, la tripulación les facilitó cinta adhesiva y precintos para sujetar al pasajero. Ambos sostuvieron que el hombre se resistió mientras intentaban contenerlo.
Mejia aseguró que durante el forcejeo recibió una mordida en la mano, aunque aclaró que no sufrió una herida abierta. También dijo que tanto él como los demás terminaron manchados con sangre, porque el pasajero presentaba cortes que, según su versión, se había provocado él mismo. “Me mordió la mano. No me rompió la piel, pero me dejó marcados los dientes. Estábamos cubiertos con su sangre”, declaró al canal local.
Los testigos explicaron que no habían advertido conductas extrañas antes del estallido. Sin embargo, Mejia dijo que sospechaba que el alcohol podía haber influido en el episodio, aunque remarcó que no tenía confirmación sobre ese punto. En su relato, recordó que una auxiliar de vuelo comentó que al pasajero “solo le habían dado una bebida”.
Como consecuencia del incidente, el avión no siguió de inmediato hasta su destino original y fue derivado a Baltimore. Allí, el pasajero permaneció inmovilizado durante unos 15 minutos hasta que la aeronave tocó tierra y actuaron las autoridades.
En un comunicado citado por el mismo medio, American Airlines informó que el vuelo 618 fue desviado al aeropuerto BWI “debido a un cliente disruptivo”. La empresa añadió que, una vez en tierra, las fuerzas de seguridad abordaron el avión y ayudaron a bajar al pasajero antes de que el servicio continuara viaje hacia Newark Liberty International Airport, en Nueva Jersey.








