Bogotá, 5 Agosto.- La segunda parte de “Cien años de soledad”, la ambiciosa adaptación de Netflix basada en la obra maestra del escritor colombiano Gabriel García Márquez, llega este miércoles a la plataforma con una historia marcada por la decadencia de Macondo, el avance del capitalismo y el destino final de la familia Buendía.
La nueva entrega, compuesta por siete capítulos, retrata los acontecimientos que conducen al colapso del mítico pueblo creado por García Márquez y al cumplimiento de la conocida advertencia de Úrsula Iguarán: las estirpes condenadas a cien años de soledad no tendrán una segunda oportunidad sobre la tierra.
La directora principal de la producción, Laura Mora, aseguró que para el equipo detrás de la serie todavía resulta sorprendente haber logrado trasladar al audiovisual uno de los universos literarios más complejos de la literatura mundial.
“Cada día en el set era surrealista en ese pueblo creado”, señaló Mora durante la presentación de la nueva temporada, destacando la dificultad de recrear un mundo construido entre la fantasía, la historia y la realidad latinoamericana.
La primera parte de la serie narró los orígenes de Macondo, desde la unión entre José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán, hasta la fundación del pueblo después de abandonar su lugar de origen junto a un grupo de seguidores.
En esta segunda etapa, la historia avanza hacia momentos decisivos de la novela, como la firma del armisticio después de las guerras civiles protagonizadas por el coronel Aureliano Buendía, la llegada del tren y la instalación de la compañía bananera que transformará para siempre la vida del pueblo.
Según Mora, la segunda parte deja de centrarse únicamente en la familia Buendía y convierte a Macondo en un protagonista colectivo, mostrando sus cambios sociales, políticos y económicos.
“Es un Macondo donde llegan extranjeros, donde aparece el capitalismo y todos los problemas que eso trae”, explicó la directora.
Una historia que sigue reflejando la realidad latinoamericana
El director Carlos Moreno, quien comparte la dirección de la serie, afirmó que la obra de García Márquez continúa vigente porque aborda temas universales como la desigualdad, la injusticia social y los conflictos de poder.
Moreno señaló que muchos acontecimientos actuales parecen repetir situaciones descritas en la novela y consideró que la serie puede servir como una puerta de entrada para nuevas generaciones que aún no han descubierto el libro del Nobel colombiano.
Uno de los grandes desafíos de la producción fue la interpretación de Úrsula Iguarán, la matriarca de los Buendía, papel asumido por la actriz Marleyda Soto.
La actriz explicó que en esta etapa del relato el personaje enfrenta la pérdida de fuerza física mientras observa cómo su familia y su pueblo se encaminan hacia la desaparición.
Soto destacó que participar en la serie fue una experiencia cercana al “realismo mágico” de García Márquez, especialmente por la construcción del pueblo de Macondo, recreado en una zona rural del departamento colombiano de Tolima.
Una adaptación que busca respetar la obra de García Márquez
La actriz Margarita Rosa de Francisco, quien interpreta a Fernanda del Carpio, afirmó que la producción debe ser valorada como una obra independiente y no únicamente comparada con la novela original.
La artista señaló que el libro es una pieza imposible de repetir, pero consideró que la serie logra acercarse con respeto y sensibilidad a algunos de los momentos más memorables de la historia.
El proyecto concluirá el próximo 26 de agosto con la llegada del episodio final, que cerrará una de las apuestas audiovisuales más importantes realizadas sobre una obra de la literatura latinoamericana.
La adaptación de “Cien años de soledad” representa uno de los mayores retos de Netflix en el ámbito de las producciones en español, al intentar trasladar a la pantalla el universo mágico, político y humano creado por Gabriel García Márquez.








