Ottawa, 5 agosto.- El ministro federal de Comercio entre Canadá y Estados Unidos, Dominic LeBlanc, regresó a Washington para una nueva ronda de reuniones destinadas a evitar la aplicación de nuevos aranceles estadounidenses a productos canadienses, en medio de una creciente tensión comercial entre ambos países.
Un alto funcionario del Gobierno canadiense confirmó que LeBlanc llegó a la capital estadounidense el 4 de agosto y tiene previsto reunirse con senadores estadounidenses y representantes de sectores industriales clave para defender la posición de Ottawa en las negociaciones.
El ministro también mantendrá encuentros con el equipo negociador canadiense, incluida la jefa negociadora comercial Janice Charette, para analizar los próximos pasos de la estrategia canadiense.
No está confirmado si LeBlanc volverá a reunirse con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, con quien sostuvo conversaciones la semana pasada en Washington que calificó como “exhaustivas”.
Aranceles del 50 % amenazan exportaciones canadienses
La nueva ofensiva diplomática ocurre antes del 19 de agosto, fecha fijada por el presidente estadounidense Donald Trump para imponer aranceles del 50 % a cerca del 5 % de las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos.
Entre los productos afectados figuran bebidas alcohólicas, bastones de hockey, cemento y otros bienes provenientes de sectores estratégicos de la economía canadiense.
El representante comercial estadounidense aseguró que estas medidas responden a decisiones comerciales adoptadas por Canadá que afectan a industrias de Estados Unidos, especialmente en áreas como alcohol, productos lácteos y automóviles.
Carney busca evitar una escalada
El primer ministro canadiense Mark Carney afirmó que mantiene conversaciones con Trump para intensificar las negociaciones y encontrar una solución antes de que entren en vigor nuevos gravámenes.
“Hablé con el presidente Trump esta mañana. Acordamos intensificar las negociaciones en las próximas semanas”, señaló Carney el pasado 21 de julio.
Aunque el Gobierno canadiense no descarta aplicar represalias si Washington avanza con nuevas restricciones, Carney indicó recientemente que no considera conveniente utilizar las exportaciones de petróleo como herramienta de presión en la disputa comercial.
Ottawa busca reducir los aranceles sectoriales que afectan al acero, aluminio, madera y automóviles, además de avanzar en la renovación del acuerdo comercial de América del Norte entre Canadá, Estados Unidos y México.
Presión de sindicatos estadounidenses
La administración Trump también mantiene diferencias con Canadá por sus políticas de gestión de la oferta agrícola, la regulación de grandes empresas tecnológicas estadounidenses y las medidas de represalia adoptadas por provincias canadienses contra productos estadounidenses.
Ocho provincias retiraron temporalmente alcohol estadounidense de sus tiendas estatales como respuesta a las primeras rondas de aranceles impuestas por Washington.
Mientras continúan las negociaciones, importantes sindicatos estadounidenses, entre ellos United Steelworkers y la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales, pidieron a la administración Trump suspender los nuevos aranceles y buscar una solución negociada.








