París, 25 Julio.- Francia atraviesa una de las peores temporadas de incendios forestales de su historia, con 98.000 hectáreas arrasadas en lo que va de 2026 y cerca de 200.000 personas evacuadas, principalmente en el suroeste del país, donde el gigantesco incendio de la región de Gironda, a unos 20 kilómetros de Burdeos, mantiene en alerta a las autoridades.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó la situación como un «récord histórico» por la superficie devastada durante el año.
El incendio más crítico continúa activo en Gironda, donde 167.000 personas permanecen evacuadas después de que las llamas consumieran 32.700 hectáreas desde el pasado miércoles. Aunque las condiciones meteorológicas han favorecido una ligera reducción de la intensidad del fuego gracias al descenso de las temperaturas y al aumento de la humedad, las autoridades advierten que los cambios en la dirección del viento podrían agravar nuevamente la emergencia.
Los responsables de los servicios de emergencia señalaron que este incendio ha presentado un comportamiento inédito en Francia, con características similares a una «tormenta de fuego», un fenómeno extremadamente impredecible que ha complicado las labores de extinción y provocado la destrucción de 140 viviendas.
Más de 1.500 bomberos trabajan sobre el terreno con el apoyo de hasta 1.000 militares, además de 18 aeronaves especializadas en combate de incendios. A ellos se sumó un avión militar A400M, adaptado para lanzar hasta veinte toneladas de producto retardante sobre las zonas afectadas.
Ante la gravedad de la situación, el primer ministro Sébastien Lecornu adelantó la incorporación del avión militar a las operaciones y convocó una nueva reunión de crisis del Gobierno para coordinar la respuesta.
Las autoridades también informaron sobre la detención de tres personas presuntamente relacionadas con el origen de algunos incendios. Dos de ellas fueron arrestadas por lanzar fuegos artificiales cerca de la bahía de Arcachón, mientras que una tercera fue detenida en las afueras de Burdeos por prender fuego a unos arbustos.
La crisis no se limita a Gironda. En el vecino departamento de Las Landas, otro incendio mantiene evacuadas a unas 30.000 personas, aunque parte de los residentes comenzará a regresar gradualmente a sus hogares. Otros importantes focos permanecen activos en Var, Tarn, Alta Córcega y Altos Alpes, movilizando a cientos de bomberos adicionales.
El Ministerio de Defensa anunció que elevará hasta 1.500 el número de militares desplegados para colaborar en las evacuaciones, proteger viviendas abandonadas, garantizar la seguridad de instalaciones estratégicas y prestar apoyo logístico y sanitario a la población desplazada.
El presidente Emmanuel Macron expresó su solidaridad con las regiones afectadas y aseguró que Francia afronta una prueba sin precedentes con una respuesta coordinada de todas las instituciones. Asimismo, agradeció la ayuda enviada por varios países europeos y manifestó su apoyo a España, Grecia e Italia, que también enfrentan graves incendios forestales.
La magnitud de la emergencia obligó incluso a modificar el desarrollo del Tour de Francia, cuya etapa final fue acortada por razones de seguridad debido al avance de los incendios.








