Houston (EE.UU.), 29 de junio de 2026. Las selecciones de Brasil y Japón se enfrentan este lunes en uno de los cruces más atractivos de los dieciseisavos de final del Mundial 2026, un partido que combina historia, talento y una creciente rivalidad deportiva entre dos países unidos por la migración y su pasión por el fútbol.
La Canarinha, cinco veces campeona del mundo y líder del Grupo C, llega como favorita, pero con la advertencia de que enfrente tendrá a un rival en pleno crecimiento competitivo, ubicado ya en el puesto 17 del ranking FIFA.
Japón, por su parte, terminó segundo en el Grupo F tras una sólida fase de grupos en la que sumó una victoria y dos empates, incluido un valioso resultado ante Países Bajos que reforzó su credibilidad como selección emergente.
El seleccionador brasileño, Carlo Ancelotti, destacó la dificultad del encuentro y la necesidad de máxima concentración.
“Vamos a necesitar muchas cosas: la mentalidad adecuada, coraje y un plan de juego claro. Tenemos que estar preparados para cualquier cosa que pueda suceder en una eliminatoria”, señaló el técnico italiano.
Japón quiere romper la jerarquía histórica
Aunque Brasil domina ampliamente el historial entre ambas selecciones, Japón llega con la confianza reforzada tras su reciente victoria en un amistoso disputado en Tokio, donde remontó un 0-2 para imponerse 3-2.
Ese resultado ha alimentado la ilusión nipona de poder competir de tú a tú con una de las potencias más grandes del fútbol mundial.
El seleccionador Hajime Moriyasu considera que aquel triunfo puede ser un punto de inflexión psicológico.
“Sabemos que Brasil nos respeta más ahora. Será un partido muy intenso”, afirmó.
Un cruce con historia y lazos culturales
Brasil y Japón mantienen una relación especial más allá del fútbol. El país sudamericano alberga a la mayor comunidad japonesa fuera de Asia, con aproximadamente 2,7 millones de descendientes.
Esa conexión también ha tenido impacto en el deporte, con figuras como Zico, quien contribuyó al desarrollo del fútbol japonés en la década de los 90 y posteriormente dirigió a la selección nipona.
En el único precedente mundialista entre ambos equipos, Brasil se impuso por 4-1 en la Copa del Mundo de 2006.
Alemania y Paraguay completan la jornada
El día de competición en los dieciseisavos también incluye el duelo entre Alemania y Paraguay, un enfrentamiento que enfrenta a una potencia histórica con una selección sudamericana que busca seguir sorprendiendo tras superar la fase de grupos.
Alemania, dirigida por Julian Nagelsmann, regresa a una eliminatoria mundialista tras su ausencia de protagonismo en ediciones recientes, mientras que Paraguay intenta mantener su solidez defensiva para avanzar por primera vez en su historia reciente en rondas de eliminación directa.
El camino continúa en un Mundial ampliado
El encuentro entre Brasil y Japón abre una jornada clave en este Mundial expandido a 48 selecciones, donde cada error puede significar la eliminación inmediata.
El ganador del partido avanzará a los octavos de final, donde podría enfrentarse a un rival de alto nivel en la siguiente fase, en un torneo que ya ha dejado varias sorpresas en sus primeras rondas.







