Toronto, 26 de junio de 2026.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, lanzó este jueves una contundente advertencia sobre el referéndum convocado en la provincia de Alberta para el próximo 19 de octubre, al afirmar que la consulta sobre el futuro de la provincia constituye un «peligroso farol» comparable al Brexit y que podría desencadenar años de incertidumbre política y económica.
Las declaraciones del jefe del Gobierno canadiense se producen apenas un día después de que la Cámara de Comercio de Calgary publicara un informe en el que advierte que el debate sobre una posible separación de Alberta ya está deteriorando la confianza empresarial y frenando nuevas inversiones en la provincia.
Durante una rueda de prensa celebrada en Ottawa, Carney rechazó la idea de que la consulta sea simplemente una herramienta política de presión y subrayó que este tipo de procesos suelen generar consecuencias reales y duraderas.
«Este no es un ejercicio teórico ni una forma de negociar mejores condiciones. Es un proceso que puede crear una enorme incertidumbre para los ciudadanos, las empresas y los inversionistas», afirmó el primer ministro.
Carney recuerda las consecuencias del Brexit
El mandatario recurrió a su propia experiencia como exgobernador del Banco de Inglaterra durante el proceso del Brexit para ilustrar los riesgos que, a su juicio, implica una consulta separatista.
Carney recordó que durante la campaña británica muchos defensores de la salida de la Unión Europea aseguraban que el país conservaría todas las ventajas económicas, comerciales y monetarias sin asumir los costos de abandonar el bloque comunitario.
Sin embargo, sostuvo que la realidad fue muy distinta.
«Se prometió que todo sería sencillo, que se conservarían todos los beneficios y que no habría consecuencias. La experiencia demuestra que esas promesas derivaron en años de incertidumbre política, económica y empresarial», explicó.
Según el primer ministro, Canadá y especialmente Alberta necesitan proyectar estabilidad y seguridad para atraer inversiones internacionales en un contexto económico mundial cada vez más complejo.
Empresas ya estudian abandonar Alberta
Las preocupaciones del Gobierno federal coinciden con las conclusiones del estudio elaborado por la Cámara de Comercio de Calgary, basado en una encuesta realizada entre 137 empresas y un análisis económico sobre los posibles efectos de una eventual separación.
El informe revela que el 80 % de las compañías consultadas considera que el debate separatista ya está perjudicando la economía provincial.
Además:
- El 63 % asegura que la incertidumbre afecta directamente a sus operaciones.
- El 48 % afirma que estaría dispuesto a trasladar su empresa a otra provincia canadiense si Alberta vota a favor de iniciar un proceso formal de independencia.
- Cerca del 20 % ha ralentizado sus planes de expansión.
- Un 15 % ya analiza activamente la posibilidad de reubicar sus operaciones fuera de Alberta.
Miles de millones de dólares en inversión podrían desaparecer
El análisis económico encargado por la organización empresarial advierte que una situación similar a la vivida por el Reino Unido tras el Brexit podría provocar una fuerte caída en la inversión extranjera.
Los expertos estiman que Alberta podría perder entre 10.000 y 15.000 millones de dólares canadienses en nuevas inversiones solamente durante 2026.
Asimismo, el informe calcula que un incremento del 8 % en los costos del comercio interprovincial e internacional tendría un impacto considerable sobre la economía provincial.
Entre las posibles consecuencias figuran:
- Una reducción cercana al 6 % del PIB per cápita.
- La pérdida de aproximadamente 175.000 trabajadores en la fuerza laboral.
- Una contracción económica anual estimada en 62.000 millones de dólares canadienses.
El referéndum de octubre
El Gobierno conservador de Alberta, encabezado por la primera ministra Danielle Smith, convocó un referéndum consultivo que se celebrará el 19 de octubre y que incluirá diez preguntas para los ciudadanos.
La última de ellas plantea si Alberta debe continuar formando parte de Canadá o si el Gobierno provincial debe iniciar el procedimiento constitucional necesario para organizar posteriormente un referéndum vinculante sobre la independencia.
Aunque Danielle Smith ha reiterado que personalmente defiende la permanencia de Alberta dentro de la federación canadiense, sostiene que los ciudadanos deben tener la oportunidad de expresar democráticamente su posición sobre el futuro político de la provincia.
Las declaraciones de Mark Carney reflejan la creciente preocupación del Gobierno federal por el impacto que el debate separatista ya está teniendo sobre la estabilidad económica del país y por el riesgo de que la incertidumbre termine afectando la confianza de inversionistas nacionales e internacionales.








