WASHINGTON, 13 mayo.- La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) aseguró este martes que Canadá se ha convertido en un importante punto de producción y tránsito de fentanilo vinculado a los cárteles mexicanos, encendiendo nuevas alarmas sobre el narcotráfico en la frontera norte estadounidense.
El administrador de la DEA, Terrance Cole, declaró ante el Comité de Asignaciones del Senado de Estados Unidos que el puerto de Vancouver está siendo utilizado como una de las principales puertas de entrada para los precursores químicos empleados en la fabricación de esta droga sintética.
Según Cole, las organizaciones criminales están introduciendo productos químicos en Canadá para procesarlos en laboratorios clandestinos vinculados a cárteles mexicanos, antes de enviar el fentanilo de contrabando hacia territorio estadounidense.
“También debemos vigilar de cerca la frontera norte. Estamos observando un aumento en el número de personas que llegan al puerto de Vancouver y entran en Canadá”, afirmó el jefe de la DEA durante la audiencia en Washington.
Cole indicó que las autoridades estadounidenses han detectado importantes incautaciones de fentanilo en Canadá durante los últimos dos meses y aseguró que el fenómeno preocupa cada vez más a las agencias de seguridad de ambos países.
La DEA anunció además que abrirá dos nuevas oficinas en Canadá en 2027 para reforzar sus operaciones. Actualmente, la agencia mantiene oficinas en Ottawa y Vancouver.
Las declaraciones reavivan el debate sobre el tráfico de fentanilo a través de la frontera norte, tema que ha sido utilizado repetidamente por el presidente Donald Trump para justificar medidas comerciales y de seguridad contra Canadá.
Sin embargo, datos recientes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos muestran una gran diferencia entre ambas fronteras: en 2025 las autoridades estadounidenses decomisaron 35 kilogramos de fentanilo provenientes de Canadá, frente a 5.215 kilogramos incautados en la frontera con México.
La Autoridad Portuaria de Vancouver Fraser respondió a las acusaciones asegurando que trabaja de manera coordinada con la Real Policía Montada de Canadá (RCMP), la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA) y operadores portuarios para fortalecer la seguridad y combatir el tráfico ilícito.
Por su parte, la CBSA reiteró que Canadá “no es una fuente importante de fentanilo” y destacó las inversiones del gobierno federal para reforzar la vigilancia fronteriza, incluyendo un plan de seguridad de 1.300 millones de dólares y la contratación de 1.000 nuevos agentes fronterizos.
El auge del fentanilo continúa siendo una de las mayores crisis de salud pública en Estados Unidos, donde miles de personas mueren cada año por sobredosis relacionadas con opioides sintéticos altamente potentes como el fentanilo y el carfentanilo.








