Washington, 11 mayo.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que su país alcanzará una “victoria total” en el conflicto con Irán, en medio de una escalada de tensiones diplomáticas y militares que mantiene en vilo la estabilidad internacional.
Desde la Casa Blanca, Trump describió el actual alto el fuego como una situación extremadamente frágil, comparándolo con un paciente en estado crítico. “Está con respiración asistida, como cuando el médico dice que solo hay un 1% de posibilidades de sobrevivir”, declaró ante la prensa.
El mandatario estadounidense afirmó además que Irán “no se reirá más de Estados Unidos” y sostuvo que el país persa ha desafiado a Washington durante décadas. Sus declaraciones se produjeron pocas horas después de rechazar una propuesta diplomática iraní que incluía concesiones parciales sobre su programa nuclear, pero también exigía el reconocimiento de su soberanía sobre el Estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones.
Trump calificó la oferta de Teherán como “basura” y aseguró que ni siquiera la revisó en su totalidad. “No hay presión sobre nosotros. Irán cree que puede influir en mí, pero no puede”, insistió.
La propuesta iraní contemplaba diluir parte de su uranio altamente enriquecido y transferir el resto a un tercer país, como Rusia, pero Washington exige la eliminación total del material nuclear sensible.
Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, defendió la posición iraní y acusó a Estados Unidos de mantener “demandas irracionales” y de actuar bajo influencia de Israel.
El estancamiento diplomático ha contribuido a una creciente tensión geopolítica en la región, con impacto directo en los mercados energéticos globales debido al papel estratégico del Estrecho de Ormuz en el suministro de petróleo.
En paralelo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu reiteró que el conflicto “no ha terminado” y no descartó nuevas acciones militares si fracasan las negociaciones.
La administración estadounidense prevé aprovechar la próxima gira internacional de Trump para reforzar su presión diplomática sobre China, país que mantiene vínculos comerciales clave con Irán en el sector energético.







