WASHINGTON, 11 mayo.— Las autoridades sanitarias de Estados Unidos afirmaron este lunes que el riesgo de contagio de hantavirus para la población general sigue siendo “muy, muy bajo”, tras confirmarse un caso positivo y otro probable entre ciudadanos repatriados desde Islas Canarias.
El brote está relacionado con el crucero MV Hondius, donde se detectaron varios contagios durante un viaje que comenzó en Ushuaia, Argentina, y que incluyó escalas en distintas islas del Atlántico.
El subsecretario de Salud del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Brian Christine, explicó que la variante Andes del virus “no se propaga fácilmente” y requiere contacto estrecho y prolongado con personas sintomáticas.
“Desde el inicio hemos tomado esta situación muy en serio”, señaló el funcionario en rueda de prensa.
Según las autoridades, un total de 18 personas fueron repatriadas a Estados Unidos: 17 ciudadanos estadounidenses y un ciudadano británico residente en el país. Dos de ellos fueron trasladados a centros médicos en Atlanta para evaluación adicional.
El resto fue enviado al Centro Médico de la Universidad de Nebraska, en Nebraska, considerado el único centro federal de cuarentena del país con capacidad especializada para este tipo de emergencias.
De los pacientes ingresados, uno dio positivo al virus y permanece en una unidad de biocontención, mientras otros 15 están bajo observación en cuarentena preventiva.
El subsecretario de Respuesta Estratégica del HHS, John Knox, indicó que los pasajeros están siendo monitorizados por equipos médicos especializados las 24 horas del día.
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC, confirmó que todos los pacientes en cuarentena se encuentran estables, sin fiebre y en condición general buena, aunque bajo estricta vigilancia.
El brote en el MV Hondius ha causado hasta el momento al menos tres muertes, lo que ha activado protocolos internacionales de vigilancia sanitaria ante la propagación del virus en entornos cerrados como los cruceros.





