San José, 1 feb.- La definición del próximo Gobierno de Costa Rica enfrenta un escenario complejo, marcado por veinte candidaturas presidenciales y un electorado donde 28 % de los votantes permanece indeciso, según los últimos datos del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica. Esta situación podría modificar significativamente la correlación de fuerzas y aumentar la posibilidad de que la elección requiera una segunda vuelta, prevista para el 5 de abril, si ningún aspirante logra superar el 40 % de los votos válidos.
El desenlace de esta jornada no solo determinará al próximo presidente, sino también la orientación de las políticas públicas y la configuración del sistema democrático del país, en un contexto donde la fragmentación del voto es un factor decisivo.
Principales candidatos y sus propuestas
Laura Fernández, de 39 años, encabeza la lista por el Partido Pueblo Soberano (PPSO), vinculado al actual mandatario Rodrigo Chaves. Su perfil combina formación técnica en Ciencias Políticas y Políticas Públicas con experiencia en dos ministerios de la administración actual. Fernández busca una mayoría absoluta en primera vuelta y una mayoría calificada en la Asamblea Legislativa, con lo que podría impulsar reformas estructurales, como la venta de activos estatales —incluido el Banco de Costa Rica—, la construcción de un tren eléctrico metropolitano y la instalación de una prisión de máxima seguridad, inspirada en modelos regionales. Sus opositores advierten sobre un riesgo de erosión institucional y concentración de poder.
El economista Álvaro Ramos, de 42 años, postulado por el Partido Liberación Nacional (PLN), centra su propuesta en fortalecer la clase media y reorientar la educación pública frente al narcotráfico. Con experiencia en la Caja Costarricense de Seguro Social y el Ministerio de Hacienda, Ramos mantiene distancia con la administración actual, destacando la necesidad de proteger la libertad de expresión y el equilibrio institucional, y promueve políticas inclusivas orientadas al bienestar social.
La ex primera dama Claudia Dobles, de 45 años, lidera la Coalición Agenda Ciudadana, formada por el PAC y Agenda Democrática Nacional. Dobles propone consolidar a Costa Rica como referente en democracia, paz y desarrollo sostenible, con énfasis en la modernización del transporte público y estrategias duales contra el crimen que combinan mega operativos policiales y mayor inversión educativa y comunitaria. Su perfil académico incluye estudios en el MIT y Harvard, fortaleciendo su imagen técnica.
El candidato más joven, Ariel Robles Barrantes, del Frente Amplio, enfoca su campaña en la justicia social, igualdad de género y derechos humanos, percibiendo a los votantes indecisos como clave para su propuesta de transformación social y ampliación del rol del Estado. Robles promueve iniciativas como postular a Costa Rica como sede de los Gay Games 2030, coincidiendo con el décimo aniversario del matrimonio igualitario, y ha impulsado reformas laborales desde la Asamblea Legislativa.
José Aguilar Berrocal, del Partido Avanza, ha experimentado un repunte significativo en redes sociales, con un 41,9 % de menciones positivas y un aumento de seguidores de casi el 480 % en plataformas como Instagram, Facebook y TikTok. Aguilar promueve una campaña centrada en la convicción, esperanza y cercanía con los ciudadanos, animando a su electorado a mantenerse informado y comprometido con sus propuestas.
Otros candidatos y diversidad política
El panorama electoral incluye a líderes de partidos históricos, nuevas formaciones y movimientos sectoriales. Entre ellos destacan:
- Juan Carlos Hidalgo Bogantes (PUSC), economista con experiencia internacional.
- Fabricio Alvarado Muñoz (PNR), conservador defensor de valores tradicionales.
- Eliécer Feinzaig Mintz (PLP), representante del liberalismo progresista.
- Natalia Díaz Quintana (UP), exministra y publicista.
- Fernando Zamora Castellanos (PNG), especialista en derecho constitucional.
- Ana Virginia Calzada Miranda (PCDS), representante de centro democrático y social.
- Luz Mary Alpízar Loaiza (PPSD), oficialismo.
- David Hernández Brenes (PT), intereses sindicales.
- Claudio Alpízar Otoya (PEN) y Luis Amador Jiménez (PIN), nuevas propuestas.
- Boris Molina Acevedo (PUCD), Walter Rubén Hernández Juárez (Justicia Social Costarricense), Marco Rodríguez Padilla (PEL), Douglas Caamaño Quirós (CR1) y Ronny Castillo González (ACRM), con enfoques diversos desde finanzas regenerativas hasta participación comunitaria.
Este amplio mosaico de aspirantes refleja la pluralidad política de Costa Rica y mantiene la incertidumbre sobre quién logrará imponerse en la contienda. Con un electorado fragmentado e indeciso, la elección presidencial de este domingo podría redefinir tanto el liderazgo del país como el rumbo de las políticas estatales en los próximos años.








