Toronto, 22 de enero.- Las autoridades estadounidenses acusaron a un hombre de Toronto de hacerse pasar por piloto comercial durante casi cuatro años para viajar gratuitamente en cientos de vuelos de distintas aerolíneas, utilizando identificaciones falsas y aprovechando los protocolos internos reservados al personal aeronáutico. El caso, que recuerda a un guion de cine, ha encendido las alarmas sobre los controles de seguridad y verificación de credenciales en la industria aérea.
La Fiscalía General de Estados Unidos para el Distrito de Hawái informó que el acusado, Dallas Pokornik, de 33 años y exasistente de vuelo, habría utilizado una identificación de empleado falsa para solicitar acceso a asientos auxiliares en la cabina de mando, un beneficio reservado normalmente a pilotos fuera de servicio y tripulaciones autorizadas. De acuerdo con la acusación, este mecanismo le permitió abordar vuelos sin costo en al menos tres aerolíneas estadounidenses entre 2019 y 2023.
Según los documentos judiciales, Pokornik trabajó como asistente de vuelo en una aerolínea con sede en Toronto entre 2017 y 2019. Tras abandonar la compañía, habría seguido presentándose como empleado activo, pese a saber que ya no lo era, utilizando credenciales falsas para acceder a los sistemas de reserva destinados exclusivamente a personal de vuelo. La Justicia sostiene que esta conducta fue deliberada y fraudulenta, y que el acusado se benefició de manera reiterada del engaño.
El sospechoso fue detenido en Panamá en enero, tras una acusación formal presentada en octubre de 2025 por fraude electrónico, y posteriormente extraditado a Estados Unidos. Este martes se declaró no culpable ante el tribunal, mientras permanece bajo custodia a la espera del avance del proceso judicial.
Las investigaciones señalan que los vuelos gratuitos se realizaron a través de aerolíneas con sede en Honolulu, Chicago y Fort Worth, aprovechando convenios internos que permiten a pilotos y asistentes de vuelo desplazarse en determinadas condiciones. Las autoridades aclararon que Pokornik no está acusado de haber pilotado ninguna aeronave, sino exclusivamente de haber falsificado su estatus profesional para obtener beneficios indebidos.
De ser hallado culpable, el canadiense podría enfrentar hasta 20 años de prisión, una multa máxima de 250.000 dólares estadounidenses y un período adicional de libertad supervisada. El caso se suma a otros episodios recientes en los que personas han logrado volar gratuitamente durante años haciéndose pasar por miembros de la tripulación, lo que ha reabierto el debate sobre la seguridad interna y los controles de acceso en las aerolíneas comerciales.
Mientras avanza el proceso, varias compañías aéreas consultadas han evitado pronunciarse públicamente, y el abogado defensor asignado al acusado no ha emitido comentarios. El caso continúa bajo investigación y podría derivar en revisiones de los protocolos de identificación utilizados en vuelos comerciales dentro y fuera de Norteamérica.








