Madrid, 22 ene.- El ministro de Transportes, Óscar Puente, afirmó este miércoles que la falta de mantenimiento o la supervisión de las vías «parece claro» que no están entre las causas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), y que las denuncias de los maquinistas son un procedimiento «normal» dentro de la operación, complementado por otros controles del sistema.
Puente ofreció su primera rueda de prensa desde el accidente junto al director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, y el director general de Operaciones de Renfe, José Alfonso Gálvez. Aseguró que las causas del siniestro no se deben a fallo humano, obsolescencia, falta de controles ni mantenimiento.
Las denuncias de los maquinistas sobre el estado de la vía son habituales y se complementan con otros procedimientos reglados. En las cuatro inspecciones realizadas en el tramo afectado durante los últimos tres meses «no se detectó ningún fallo que evidencie relación con el accidente». De media, se registran cuatro observaciones diarias por parte de los maquinistas; esta semana se contabilizan ocho diarias, con 25 observaciones ayer y 10 hasta las 10 de la mañana de hoy.
El ministro advirtió que es «aventurado» asociar las muescas observadas en los bogies de los trenes siniestrados a problemas en la infraestructura. «Ni los técnicos de Adif y Renfe, con mucho más conocimiento, se atreven a emitir un juicio en este momento», señaló.
Las inspecciones previas en la línea Madrid-Sevilla no detectaron anomalías relacionadas con el siniestro, y los registros indicaron que todo estaba dentro de parámetros normales. Respecto a las vibraciones extremas reportadas por algunos viajeros en trenes de alta velocidad, Puente reconoció que «no son normales ni admisibles», pero confió en que ya hayan sido detectadas y corregidas por los maquinistas o los auscultadores.



