Ciudad de México, 2 enero — Un terremoto de magnitud 6,5 sacudió este viernes el sur y centro de México, activó las alertas sísmicas e interrumpió la primera conferencia matutina del año de la presidenta Claudia Sheinbaum, sin que hasta el momento se reporten víctimas ni daños graves.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo tuvo su epicentro cerca de San Marcos, a unos 70 kilómetros al sureste de Acapulco, en el estado de Guerrero, y se percibió con fuerza en varias entidades del país. Minutos después de la activación de la alerta, Sheinbaum reanudó la rueda de prensa y señaló que, de manera preliminar, “no hay daños graves, pero vamos a esperar el reporte de Guerrero”.
La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, informó que los equipos de Protección Civil activaron de inmediato recorridos de verificación en todo el estado y pidió a la población mantenerse atenta ante la posibilidad de réplicas. “Estamos en contacto permanente con los municipios de las ocho regiones del estado para conocer cualquier afectación y brindar atención inmediata”, escribió en su cuenta oficial de X.
La Secretaría de Protección Civil de Guerrero reportó derrumbes de tierra y rocas en Acapulco y en algunas carreteras estatales, mientras que el gobierno federal confirmó daños menores en tres instalaciones sanitarias. Las autoridades señalaron que continúan las evaluaciones en las zonas más cercanas al epicentro.
Testimonios desde Acapulco dieron cuenta de la intensidad del movimiento. José Raymundo Díaz Taboada, médico y defensor de derechos humanos que reside en uno de los cerros que rodean el puerto, relató que el temblor fue precedido por un fuerte ruido y el ladrido de perros, una señal habitual de sismo en la zona. “Empezó a sonar la alerta sísmica en el celular y luego se sintió fuerte la vibración, con mucho ruido por el tipo de terreno”, explicó, mientras preparaba una mochila de emergencia ante la continuidad de las réplicas.
Díaz Taboada también señaló dificultades de comunicación con comunidades de la Costa Chica, la región más cercana al epicentro, debido a interrupciones en las telecomunicaciones.
Según datos oficiales, el sismo fue perceptible en siete estados del país y ha generado más de 150 réplicas, siendo la mayor de magnitud 4,5, de acuerdo con el USGS. En la Ciudad de México, el movimiento se sintió principalmente en edificios altos, mientras que en otras construcciones se escucharon crujidos internos sin desplazamientos visibles.
En distintos puntos de la capital, decenas de personas salieron de sus viviendas —algunas aún en pijama y con sus mascotas— para evaluar posibles daños en cables eléctricos, árboles y fachadas. Además, por primera vez, muchos ciudadanos recibieron la alerta sísmica directamente en sus teléfonos móviles, como parte del nuevo sistema de aviso implementado recientemente por el gobierno mexicano.
Las autoridades federales y estatales mantienen el monitoreo ante posibles nuevas réplicas y reiteraron el llamado a la población a seguir las recomendaciones de Protección Civil.








