Ottawa, 28 dic.- Canadá atraviesa un patrón meteorológico inusualmente activo para esta época del año, con tormentas invernales, lluvia helada, nevadas intensas y sensaciones térmicas extremas que afectan a amplias zonas del país, advirtió Environment Canada, que instó a la población a mantenerse atenta a las alertas meteorológicas vigentes.
La meteoróloga Marianna Greenhough, de Environment Canada, señaló que la recomendación principal para los canadienses es prestar especial atención a los avisos oficiales, ya que las condiciones climáticas podrían tener repercusiones significativas en la vida diaria, especialmente en función de las actividades de cada persona. “Podrían tener repercusiones importantes para usted, dependiendo de sus actividades”, afirmó en una entrevista concedida el sábado. “Se trata de un patrón meteorológico muy activo, inusual para esta época del año, pero posible”, añadió.
En la provincia de Terranova y Labrador, Environment Canada emitió una alerta de tormenta invernal ante la previsión de hasta 40 centímetros de nieve desde el sábado hasta la tarde del domingo en gran parte de las regiones costeras occidentales. Otras zonas de la provincia podrían acumular entre 5 y 15 centímetros de nieve durante el mismo período. Además, las fuertes ráfagas de viento asociadas al sistema podrían generar condiciones de ventisca, lo que aumentaría el riesgo para los desplazamientos y las actividades cotidianas.
En Ontario, el organismo meteorológico alertó sobre una combinación peligrosa de lluvia helada, chubascos y nevadas. Desde Waterloo, en el sur, hasta North Bay, en el noreste, pasando por el área de Ottawa, se esperan hasta 15 milímetros de lluvia helada entre el domingo y el lunes. Según Environment Canada, este fenómeno no solo podría dejar carreteras y aceras extremadamente resbaladizas, sino también provocar cortes de energía eléctrica y la caída de árboles, especialmente en zonas vulnerables.
Quebec tampoco quedará al margen de este episodio climático. Gran parte de la provincia se verá afectada por importantes nevadas, aunque las autoridades precisaron que la tormenta principal llegaría el lunes, por lo que se mantiene una alerta de nevadas activa en varias regiones.
Más hacia el oeste, Alberta y Saskatchewan se encuentran bajo alertas de frío extremo. Desde Medicine Hat, en el sur de Alberta, hasta Fort McMurray, en el norte, se prevé una sensación térmica de hasta -40 °C hasta la mañana del domingo. Estas mismas condiciones se extienden a localidades del lado de Saskatchewan de la frontera entre ambas provincias, así como a partes del Yukón, donde el frío intenso representa un riesgo para la salud, especialmente para personas vulnerables y quienes realizan actividades al aire libre.
En la frontera entre Yukón y Columbia Británica, un sistema frontal del Pacífico está generando nevadas significativas, mientras que las comunidades costeras de Columbia Británica enfrentan ventiscas y precipitaciones intensas. En la costa noroeste de esa provincia, se esperan hasta 150 milímetros de lluvia entre la noche del sábado y la mañana del lunes, lo que podría aumentar el riesgo de inundaciones locales y deslizamientos de tierra.
Según explicó Greenhough, este escenario de clima inestable es consecuencia de la interacción de tres sistemas meteorológicos distintos que afectan simultáneamente al país: uno procedente del océano Pacífico, otro que impacta directamente en Ontario, y un sistema de baja presión que permanece casi estacionario sobre la costa este.
La meteoróloga destacó que Alberta ha sido, hasta ahora, la provincia que ha experimentado las condiciones más inusuales durante el período vacacional. Normalmente, en diciembre la región recibe alrededor de 18 centímetros de nieve, pero solo en la última semana se acumularon 24 centímetros, situándose muy por encima del promedio histórico. “Estamos muy por encima de lo normal en Alberta”, subrayó.
Environment Canada reiteró su llamado a la precaución, recomendando limitar los viajes no esenciales, preparar kits de emergencia y mantenerse informados ante la rápida evolución de un episodio meteorológico extremo que podría prolongarse durante los próximos días en gran parte de Canadá.




