Berlín, 25 de diciembre — Decenas de personas ataviadas con gorros de Papá Noel se lanzaron este día de Navidad a las gélidas aguas del lago Orankesee, en el este de Berlín, desafiando temperaturas bajo cero y manteniendo viva una tradición invernal que está previsto repetir también el día de Año Nuevo.
Con una temperatura máxima de -5 ºC y una sensación térmica de hasta -10 ºC, el agua del lago se encontraba apenas un grado y medio por encima del punto de congelación, según informaron medios locales. Pese a las condiciones extremas, los participantes completaron el ritual sin incidentes, en un ambiente festivo y de camaradería.
El tradicional chapuzón está organizado por la Asociación de Focas de Berlín, un club de aficionados a los baños en aguas heladas que celebrará su 40º aniversario el próximo 10 de enero. La entidad se ha convertido en un referente del invierno berlinés y, según explica en su página web, el creciente interés ha sido tal que actualmente mantiene una lista de espera y no admite nuevos miembros.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Alemán (DWD) advirtió del riesgo de escarcha y de un descenso de las temperaturas nocturnas hasta -10 ºC entre la noche del jueves y la madrugada del viernes. No obstante, debido a los cielos despejados, no se prevén nevadas en la capital alemana.








