Bogotá, 22 dic.— El Estado Mayor Central (EMC), la mayor disidencia de la antigua guerrilla de las FARC, anunció este domingo un cese de operaciones ofensivas contra la fuerza pública con motivo de las festividades de Navidad y fin de año, con el objetivo de permitir que las familias colombianas pasen estas fechas en relativa calma.
En un comunicado, el grupo armado informó que ha ordenado a sus unidades en todo el país suspender las acciones militares ofensivas desde el 23 de diciembre de 2025 hasta el 7 de enero de 2026. «El objetivo es que las familias colombianas puedan compartir sin los temores propios de una confrontación armada», señaló el EMC.
El anuncio coincide con el cese al fuego unilateral del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que entrará en vigor a la medianoche del 24 de diciembre y se extenderá hasta el 3 de enero de 2026, según informó esa guerrilla el mismo día.
Preocupación por el impacto en la población civil
La defensora del Pueblo, Iris Marín, reaccionó al anuncio del ELN con «cierto alivio, pero también con angustia», al advertir que, pese a los compromisos públicos de respeto a la población civil, las recientes acciones de los grupos armados han causado graves daños a comunidades en varias regiones del país.
Marín instó a que estos gestos se traduzcan en hechos concretos, como la liberación de personas secuestradas y una reducción real de las confrontaciones armadas, y recordó que ceses similares en el pasado no evitaron desplazamientos masivos, confinamientos y temor generalizado, especialmente en zonas como el Catatumbo, en el noreste del país.
Horas antes, el Frente 33 del Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF), otra disidencia de las FARC que opera en el Catatumbo, anunció en un video difundido por medios locales —cuya autenticidad no ha sido verificada— un cese indefinido de acciones ofensivas contra la fuerza pública.
Violencia persistente y crisis humanitaria
Los anuncios se producen en un contexto de grave crisis humanitaria, particularmente en el Catatumbo, donde desde enero se han intensificado los enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 del EMBF, dejando cerca de un centenar de muertos, además de desplazamientos masivos y confinamientos que afectan a comunidades campesinas.
El EMC, liderado por Néstor Gregorio Vera, alias ‘Iván Mordisco’, considerado el hombre más buscado del país, no participa actualmente en negociaciones de paz con el Gobierno del presidente Gustavo Petro, que ofrece una millonaria recompensa por su captura.
En contraste, el Ejecutivo mantiene diálogos con otras estructuras disidentes, entre ellas el EMBF, con el que en noviembre alcanzó acuerdos para evitar el reclutamiento de menores, promover el acceso a la tierra y proteger el medioambiente, en el marco de la política de ‘Paz total’.
Ataques recientes y tensión en regiones clave
Pese a los anuncios de tregua, el EMC y el ELN perpetraron en los últimos días ataques contra la Policía y el Ejército en los departamentos de Cauca y Cesar. En Buenos Aires (Cauca), una toma armada del EMC que se prolongó por más de siete horas dejó ocho policías heridos y varias edificaciones destruidas.
En Aguachica (Cesar), el ELN mató a siete soldados y dejó 31 más heridos en un ataque con drones contra una base militar, uno de los hechos más graves registrados recientemente.
Ataque al pueblo natal de la vicepresidenta
En otro episodio de violencia, guerrilleros de una disidencia de las FARC atacaron a tiros la localidad de Suárez, en el suroeste del país y pueblo natal de la vicepresidenta Francia Márquez, mientras se desarrollaba una actividad deportiva.
El ataque, que no dejó víctimas, fue repelido por soldados del Batallón de Operaciones Terrestres No. 13 de la Brigada 29, según informó la Tercera División del Ejército, que aseguró mantener presencia y operaciones en la zona para preservar la seguridad de las comunidades.








