Washington, 19 Dic.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó abierta la posibilidad de un conflicto armado con Venezuela, al afirmar que no descarta una guerra en el marco de la creciente presión contra la dictadura de Nicolás Maduro y confirmar que su gobierno continuará con la incautación de petroleros vinculados al país sudamericano.

En una entrevista telefónica con NBC News, Trump fue consultado directamente sobre la posibilidad de una confrontación militar y respondió sin ambigüedades: “No lo descarto, no”. El mandatario también anticipó que Washington seguirá interceptando embarcaciones sancionadas que transporten crudo venezolano.

La advertencia llega tras una escalada de medidas contra Caracas. El martes, la administración Trump ordenó un “bloqueo” a los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela y confirmó la reciente incautación de un buque cerca de sus costas. Según datos oficiales, fuerzas estadounidenses han llevado a cabo 28 operaciones contra embarcaciones en la región, con un saldo de más de cien muertos, acciones que Washington justifica como parte de la lucha contra el narcotráfico internacional.

El Gobierno estadounidense acusa al régimen venezolano de utilizar los ingresos petroleros para financiar lo que denomina “narcoterrorismo”, una afirmación que Caracas rechaza y califica como una agresión ilegal en aguas internacionales.

Objetivo final: presión total sobre Maduro

Consultado sobre si el objetivo final de esta ofensiva es derrocar a Maduro, Trump evitó una respuesta directa y se limitó a señalar: “Él sabe exactamente lo que quiero. Lo sabe mejor que nadie”, según recogió NBC News.

Al insistirle sobre si estas acciones podrían derivar en una guerra, el mandatario respondió: “No lo discuto”, aunque reconoció que es una posibilidad real y advirtió que habrá más incautaciones de petroleros. “Depende. Si son lo suficientemente insensatos como para navegar, volverán a uno de nuestros puertos”, añadió.

Defensa de su agenda económica y militar

En el plano interno, Trump defendió sus políticas económicas durante un discurso nacional en horario estelar, en el que anunció el pago de un “dividendo del guerrero” de 1.776 dólares a cerca de 1,5 millones de miembros de las Fuerzas Armadas, una cifra simbólica en alusión al año de la fundación del país.

El presidente aseguró que los pagos se realizarán “muy pronto” y afirmó que se financiarán a través de la ley “One Big Beautiful Bill” y los ingresos por aranceles. “Estamos ganando tanto dinero con los aranceles que podemos hacer esto y aún nos sobra”, declaró.

No obstante, un alto funcionario de la administración aclaró que el bono, con un costo aproximado de 2.600 millones de dólares, se pagará con fondos originalmente destinados a vivienda militar, asignados por dicha ley. Una fuente del Senado confirmó que los recursos no provienen de los aranceles y que el Departamento de Defensa optó por un pago único para evitar compromisos presupuestarios futuros.

Críticas al sistema de salud y al Obamacare

Trump también arremetió contra las compañías de seguros de salud, a las que acusó de haberse enriquecido “con miles de millones de dólares que deberían ir directamente a la gente”. Propuso permitir que los ciudadanos compraran su propio seguro médico, prometiendo mejores beneficios a menor costo.

Sus declaraciones se producen en un contexto en el que millones de estadounidenses que dependen de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare) enfrentarán un aumento de primas el próximo año, tras la negativa de los republicanos en la Cámara de Representantes a extender los subsidios.

Trump afirmó que no considera necesario derogar la ley. “Obamacare se derogará solo automáticamente, porque nadie querrá usarlo. Es demasiado caro”, sostuvo, descartando además presentar un plan sanitario integral.

Mirada puesta en el Congreso

De cara a las elecciones legislativas de noviembre, ambos partidos concentran sus esfuerzos en mantener el control del Congreso, conscientes de que una derrota podría abrir la puerta a investigaciones y complicaciones políticas para la Casa Blanca.

Consultado por NBC News sobre si los republicanos conservarán la mayoría en ambas cámaras, Trump respondió: “Creo que sí. Eso espero”.

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