Sídney (Australia), 16 Dic.— El primer ministro australiano, Anthony Albanese, confirmó este martes que el atentado terrorista ocurrido el domingo en Sídney estuvo motivado por la ideología del Estado Islámico (EI), a la que calificó como un extremismo “de odio”, aunque subrayó que, de acuerdo con la información preliminar, los autores actuaron de forma individual y sin apoyo de una red organizada.
“Parece que estuvo motivado por la ideología del Estado Islámico, una ideología de odio que ha existido durante más de una década y que, en este caso, llevó a la disposición para cometer asesinatos en masa”, declaró Albanese en una entrevista con la cadena pública ABC.
El mandatario indicó que la investigación apunta a un ataque meticuloso, calculado y ejecutado a sangre fría, que ha conmocionado al país al producirse en uno de sus espacios más emblemáticos. “Esto no representa quiénes somos como nación. Australia es un país que abraza la tolerancia y el respeto”, afirmó.
Investigación antiterrorista en curso
Albanese confirmó que Naveed Akram, uno de los autores del ataque e hijo del otro sospechoso, actualmente permanece en coma y fue investigado en 2019 por posibles vínculos con el Estado Islámico, aunque entonces no fue considerado una amenaza activa.
Las pesquisas están siendo lideradas por la Policía de Nueva Gales del Sur junto al Equipo Conjunto Antiterrorista, con apoyo de la Policía Federal Australiana, la agencia de inteligencia interna ASIO y socios internacionales de la alianza Five Eyes. Hasta el momento, las autoridades no han identificado vínculos directos con otras células terroristas.
El jefe de la Policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, informó además que ambos sospechosos habían viajado en meses recientes a Filipinas, sin precisar el motivo. En el vehículo del hijo se encontraron banderas del Estado Islámico de fabricación casera, así como artefactos explosivos improvisados.
Ataque durante celebración judía
El tiroteo se produjo alrededor de las 18:40 hora local del domingo, cuando padre e hijo armados con rifles abrieron fuego contra la multitud reunida en el parque Archer, junto a la popular playa de Bondi, durante el inicio de una celebración judía de Janucá.
Ante el claro componente antisemita del atentado, Albanese defendió las medidas ya adoptadas por su Gobierno para combatir el odio, entre ellas la prohibición de símbolos nazis, la creación de un enviado especial contra el antisemitismo, un registro nacional de delitos de odio y el refuerzo de los controles migratorios para detectar actitudes extremistas.
“Queremos erradicar el antisemitismo. Ese es el objetivo”, enfatizó el primer ministro.
Endurecimiento de las leyes de armas
El jefe del Gobierno anunció además que su administración impulsará un endurecimiento de las leyes sobre armas de fuego, con especial énfasis en el control de licencias. Entre las medidas previstas figuran la aceleración del Registro Nacional de Armas, un mayor uso de inteligencia criminal en la concesión de permisos, la posible limitación del número de armas por persona y la revisión de los tipos de armas permitidas.
Uno de los atacantes contaba con licencia de armas desde hacía más de una década y tenía al menos seis armas registradas, según confirmaron las autoridades.
Estado de las víctimas y apoyo ciudadano
En relación con las víctimas, el ministro de Salud de Nueva Gales del Sur, Ryan Park, informó que 26 personas continúan hospitalizadas, de las cuales 12 permanecen en estado crítico. Advirtió que varios heridos afrontan un proceso de recuperación largo y complejo, con cirugías continuas debido a lesiones devastadoras.
Park también se refirió a Ahmed Al Ahmed, reconocido por su actuación heroica durante el ataque, y señaló que enfrenta “importantes desafíos por delante”, aunque confirmó que recibe atención especializada en el hospital Saint George, en el sur de Sídney.
Paralelamente, la solidaridad ciudadana se ha volcado en apoyo a las víctimas y sus familias a través de una campaña en GoFundMe, que en las últimas horas ha recaudado fondos destinados a cubrir gastos médicos, rehabilitación y asistencia a largo plazo para los afectados.




