Sídney, 15 Dic.— El primer ministro de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, visitó este lunes en el hospital a Ahmed al Ahmed, el hombre de 43 años que arriesgó su vida para desarmar a uno de los atacantes durante el tiroteo terrorista en Bondi Beach, que dejó al menos 16 personas muertas durante una celebración judía de Janucá el domingo por la noche.
Ahmed, padre de dos niñas de cinco y seis años, permanece hospitalizado en el Hospital St George de Kogarah, donde fue sometido a una cirugía tras recibir múltiples impactos de bala en el brazo izquierdo. Resultó herido al enfrentarse cuerpo a cuerpo con uno de los pistoleros mientras cientos de personas huían del ataque.
Minns compartió una fotografía junto a Ahmed en su cama de hospital y lo calificó como “un héroe de la vida real”. “No hay duda de que se habrían perdido muchas más vidas si no fuera por el coraje desinteresado de Ahmed”, afirmó el primer ministro tras la visita.
A través de su abogado, Sam Issa, Ahmed aseguró que no se arrepiente de lo ocurrido. “Dijo que lo haría de nuevo, aunque el dolor ahora comienza a afectarlo”, explicó Issa a medios locales. No obstante, su estado es grave. “No está bien en absoluto. Está acribillado a balazos. Nuestro héroe está luchando”, añadió, advirtiendo que existe el riesgo de que pierda el brazo izquierdo.
Según el abogado, Ahmed recibió al menos cinco disparos en el brazo y mantiene una bala alojada en el omóplato, que aún no ha podido ser extraída. Además, sufrió una importante pérdida de sangre.
Las imágenes captadas por testigos muestran el momento en que Ahmed se refugia detrás de vehículos estacionados en Campbell Parade antes de lanzarse por sorpresa contra el tirador por la espalda, arrebatándole el rifle de asalto y derribándolo tras una intensa lucha.

Su primo Jozay Alkanj relató que, instantes antes de intervenir, Ahmed le dijo: “Voy a morir, por favor ve con mi familia y diles que morí salvando las vidas de las personas”. Ambos habían pasado por el lugar minutos antes del ataque. “Solo queríamos un café”, explicó.
El atentado ocurrió durante el evento “Chanukah by the Sea” en Bondi Beach, cuando dos hombres armados abrieron fuego contra cientos de asistentes. Las autoridades identificaron a los presuntos terroristas como Sajid Akram, de 50 años, abatido por la policía, y su hijo Naveed Akram, de 24, quien permanece hospitalizado bajo custodia en estado crítico. Ambos habrían jurado lealtad al Estado Islámico.
Ahmed, comerciante de tabaco de origen sirio, llegó a Australia en 2006 y obtuvo la ciudadanía australiana en 2022. Su padre, Fateh, aseguró que su hijo se encuentra de buen ánimo. “Agradece a Dios haber podido ayudar a personas inocentes y salvar vidas de estos asesinos”, declaró.
Según Issa, Ahmed siente una profunda gratitud hacia Australia. “No busca atención mediática. Esta fue su forma de agradecer al país que le dio una oportunidad”, explicó. Otro familiar afirmó que Ahmed aseguró haber sentido “un poder que Dios nunca me había dado antes”.
La respuesta pública ha sido masiva. Una campaña en GoFundMe recaudó más de un millón de dólares australianos en pocas horas mediante más de 18.000 donaciones. El multimillonario estadounidense Bill Ackman fue el mayor donante individual, con casi 100.000 dólares australianos, y difundió la iniciativa en redes sociales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también reconoció su valentía. “Salvó muchas vidas. Tengo un enorme respeto por el hombre que hizo eso”, declaró.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, calificó el ataque como “un acto de pura maldad” y destacó que “australianos valientes corrieron hacia el peligro para salvar a otros”.
Entre las víctimas mortales se encuentran una niña de 10 años, el rabino Eli Schlanger, organizador del evento, y Alex Kleytman, un sobreviviente del Holocausto de 87 años. Decenas de personas resultaron heridas, incluidos dos policías en estado crítico.
Las autoridades continúan investigando el ataque, que ha sido clasificado oficialmente como terrorismo dirigido contra la comunidad judía de Sídney.



