MONTREAL, 28 Nov. — El gobierno de Quebec presentó un nuevo proyecto de ley que busca establecer límites estrictos a la oración en espacios públicos y ampliar la prohibición del uso de símbolos religiosos para incluir al personal de las guarderías subvencionadas de la provincia.
El Proyecto de Ley 9, titulado «Ley sobre el fortalecimiento de la laicidad en Quebec», busca endurecer las políticas laicistas promovidas por la Coalición por el Futuro de Quebec (CAQ) del primer ministro François Legault.
El Alcance de las Nuevas Restricciones
Jean-François Roberge, ministro responsable de la laicidad en Quebec, defendió la medida como esencial para «garantizar la neutralidad religiosa del Estado y la igualdad para todos los ciudadanos». Sin embargo, los cambios propuestos afectan directamente a la vida pública y a las minorías religiosas:
- Símbolos Religiosos en Guarderías: Se prohíbe al personal de las guarderías subvencionadas y de las escuelas privadas llevar símbolos como el hiyab o la kipá (aunque con una cláusula de exención para quienes ya ocupan esos puestos).
- Prohibición de Oración Pública: Se prohíben las oraciones en grupo en instituciones públicas (incluidas universidades) y en espacios públicos como calles y parques sin una autorización municipal.
- Alimentos Institucionales: Se prohíbe a instituciones públicas, como hospitales, ofrecer únicamente alimentos basados en una tradición religiosa específica (como comidas halal o kosher).
- Ayudas a Escuelas Privadas: Se eliminarán gradualmente los subsidios públicos a las escuelas privadas religiosas que seleccionen a estudiantes o personal por su afiliación religiosa.
- Comunicaciones y Rostro Cubierto: Se prohíbe el uso de símbolos religiosos en las comunicaciones de las instituciones públicas y se amplía el requisito de tener el rostro descubierto a cualquier persona en un entorno educativo público.
Además, el proyecto de ley deroga la Ley de Libertad de Culto y, de manera preventiva, invoca la cláusula derogatoria para blindarse ante posibles impugnaciones bajo la Carta Canadiense de Derechos y Libertades.
Críticas de Oportunismo Político y Persecución
El proyecto de ley ha provocado una fuerte condena de organizaciones religiosas y de derechos civiles, quienes lo consideran un ataque a las minorías y un acto de oportunismo político por parte del gobierno de Legault ante las próximas elecciones provinciales.
Stephen Brown, presidente del Consejo Nacional de Musulmanes Canadienses, denunció que la legislación utiliza a los grupos minoritarios como «chivo expiatorio» para desviar la atención de problemas urgentes como la escasez de viviendas.
La Asamblea de Obispos Católicos de Quebec calificó la medida como una «violación radical de los derechos y libertades». Por su parte, la directora ejecutiva de una guardería pública, Maria English, advirtió que las nuevas reglas dificultarán la contratación, ya que un símbolo religioso «no determina cómo serás con los niños», lo que llevaría a perder a «educadoras muy cariñosas».







