OTTAWA, 28 Nov. — La ministra federal de Inmigración de Canadá, Lena Diab, declaró no tener conocimiento de una supuesta directiva de la administración Trump enviada a la Embajada de Estados Unidos en Ottawa. Según reportes periodísticos, dicha directiva ordenaría a los diplomáticos estadounidenses presionar a Canadá para que reduzca significativamente sus niveles de inmigración.
La controversia surgió a partir de un informe de The New York Times, que obtuvo un cable diplomático del 21 de noviembre. El documento, emitido por el secretario de Estado, Marco Rubio (hijo de inmigrantes cubanos), instruía a embajadores en aliados clave como Canadá, Europa, Australia y Nueva Zelanda a «presionar a los gobiernos… para que restrinjan la mayor parte de la inmigración» y reportar si los gobiernos anfitriones parecían «apoyar demasiado a los inmigrantes».
Diab Rechaza las Injerencias y Defiende la Soberanía Canadiense
Al ser consultada sobre si Ottawa toma consejo de Estados Unidos para establecer sus metas migratorias, la ministra Diab fue categórica al afirmar que la política canadiense se define internamente.
«Francamente, las provincias y territorios fueron mis principales socios, ya que la inmigración en Canadá es una jurisdicción conjunta entre las provincias, los territorios y el gobierno federal. Son ellos a quienes consulto cuando desarrollamos nuestros planes sobre niveles de inmigración», declaró Lena Diab.
La ministra indicó que los niveles de inmigración se establecen tras meses de consultas con economistas, funcionarios y partes interesadas en todo el país, y negó estar familiarizada con la directiva de Rubio.
El Enfoque en el Crimen Migratorio
Según la información filtrada, el cable de Rubio instaba a los diplomáticos a «enfatizar los efectos de los actos delictivos cometidos por inmigrantes» para fomentar mayores restricciones de ingreso. El objetivo de estas acciones, reporta The New York Times, es «defender la soberanía nacional y garantizar la seguridad de las comunidades locales», aunque el periódico señala que la administración Trump utiliza el término «soberanía» para justificar la imposición de sus políticas a naciones extranjeras.
La ministra Diab hizo sus declaraciones en Ottawa durante el anuncio de un nuevo programa para apoyar el asentamiento de inmigrantes francófonos fuera de Quebec, con una inversión de 3.6 millones de dólares. Diab defendió estas iniciativas como necesarias para cubrir la escasez de mano de obra calificada en áreas como la atención de salud, educación y cuidado infantil.








