Caracas, 18 oct.- La culminación del plan de defensa nacional en Venezuela, anunciada por el dictador Nicolás Maduro, marca un nuevo capítulo en la creciente escalada de tensiones con Estados Unidos. El régimen chavista confirmó este sábado que todas las Zonas de Defensa Integral (ZODI) del país están activas dentro de la operación “Independencia 200”, considerada una respuesta directa al reciente despliegue militar estadounidense en el mar Caribe.

Durante una intervención difundida en Telegram, Maduro afirmó que el plan de defensa ya abarca la totalidad de los estados venezolanos —desde las regiones llaneras de Barinas, Portuguesa, Cojedes y Guárico hasta las zonas andinas y costeras—, destacando la “perfecta unión nacional” entre el pueblo y las fuerzas armadas. Según el mandatario, más de 6,2 millones de milicianos participan en el sistema nacional de defensa.

“Hoy completamos todas las Zonas de Defensa Integral del país, todos los estados, todas las entidades federales ya listas en las 27 tareas fundamentales de la defensa integral de Venezuela”, declaró Maduro, quien reiteró que el pueblo venezolano está preparado para “defender la patria de cualquier amenaza extranjera”.

La operación Independencia 200, iniciada en septiembre, se ha extendido progresivamente por más de una decena de regiones, incluyendo las fronterizas con Colombia y Brasil, así como la isla de Nueva Esparta. Días antes, Maduro había activado el plan en los estados andinos de Mérida, Trujillo, Lara y Yaracuy, consolidando así su cobertura nacional.

El contexto del anuncio coincide con un incremento de la presencia militar estadounidense en el Caribe, parte de una estrategia de la Casa Blanca para combatir el narcotráfico en aguas cercanas a Venezuela. Desde septiembre, el ejército estadounidense ha llevado a cabo al menos seis operativos navales, que dejaron 27 presuntos narcotraficantes muertos y dos sobrevivientes, según fuentes de defensa.

El despliegue incluye destructores con misiles guiados, aviones F-35, un submarino nuclear, ocho buques de guerra, bombarderos B-52 y unos 10.000 soldados. Uno de estos bombarderos voló recientemente a menos de 240 kilómetros de la costa venezolana, lo que aumentó la tensión en Caracas.

Por su parte, el expresidente Donald Trump aseguró desde la Casa Blanca que Maduro “le ha ofrecido de todo” para evitar un conflicto con Estados Unidos, incluyendo supuestos acuerdos petroleros y mineros, así como rupturas con China, Irán y Rusia. No obstante, funcionarios venezolanos como Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez han negado dichas versiones, calificándolas de “maniobras mediáticas”.

En paralelo, Trump autorizó a la CIA a realizar operaciones encubiertas en Venezuela con el argumento de frenar el narcotráfico y controlar los flujos migratorios. “Venezuela está sintiendo presión. Nos hemos encargado del mar. Estamos vigilando”, afirmó el mandatario estadounidense.

Frente a esta escalada, Maduro firmó un decreto de estado de conmoción externa, que permitiría declarar una situación de emergencia ante una eventual agresión militar extranjera. Este nuevo marco legal refuerza la postura del régimen chavista frente a lo que considera una “guerra híbrida promovida por Washington”.

Publicidad