Madrid, 11 sep.- La Policía Nacional y la Guardia Civil movilizarán este fin de semana un total de 1.500 efectivos en Madrid para garantizar la seguridad de las etapas finales de la Vuelta Ciclista a España, en medio de las protestas contra la participación del equipo Israel Premier Tech debido a los recientes ataques contra la población palestina.

Según informó la Delegación del Gobierno, el despliegue extraordinario fue acordado en una reunión de coordinación con presencia de la Policía Nacional, la Guardia Civil, la DGT, la Policía Local de quince municipios, el Ayuntamiento de Madrid, la Federación Española de Ciclismo y Unipublic, organizadora de la prueba. El objetivo es compatibilizar el derecho de manifestación pacífica con el normal desarrollo de las etapas que se disputarán el sábado y domingo en la Comunidad de Madrid.

Para la etapa del sábado, que recorrerá Robledo de Chavela hasta el alto de la Bola del Mundo, se movilizarán 400 guardias civiles, apoyando al dispositivo fijo de la Vuelta, y coordinando con las comandancias de Ávila y Segovia por tramos del recorrido que atraviesan estas provincias.

La etapa del domingo, que concluirá en la plaza de Cibeles, contará con 1.100 policías nacionales, el mayor despliegue desde la Cumbre de la OTAN en Madrid. Participarán unidades especiales como la Brigada de Seguridad Ciudadana, Unidad Especial de Subsuelo, Guías Caninos, Brigada Móvil, así como drones, antidrones y un helicóptero. Se contará además con el apoyo de las comisarías locales de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes.

El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, recordó que España mantiene un liderazgo internacional en la condena al genocidio del pueblo palestino y pidió responsabilidad política para no caldear el ambiente durante la competición.

Desde el inicio de la Vuelta, colectivos pro Palestina han protagonizado protestas y bloqueos, incluyendo el recorte de 8 kilómetros en la etapa entre Poio y Mos Castro de Herville, y la detención de diez personas en Lugo. El Gobierno reiteró que se garantizará el derecho legítimo de manifestación pacífica, al tiempo que se asegura la continuidad de la prueba deportiva.

La situación ha generado reacciones políticas. La portavoz del PP, Ester Muñoz, acusó al Gobierno de no garantizar la seguridad del evento, mientras que Podemos, a través de su secretario de Organización Pablo Fernández, llamó al boicot activo de la Vuelta para condenar los ataques en Gaza.

El operativo fijo de la Vuelta cuenta con 132 agentes de la Guardia Civil y más de 70 policías nacionales, que se complementan con unidades territoriales según el recorrido de cada etapa. Las fuerzas de seguridad en País Vasco y Cataluña estarán a cargo de la Ertzaintza y los Mossos d’Esquadra, respectivamente.

El despliegue demuestra la prioridad del Gobierno por garantizar la seguridad de ciclistas, público y manifestantes, evitando que las protestas interfieran en la competición deportiva más importante de España.

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