GUAYAQUIL, 23 Ago.- La Fiscalía ecuatoriana planea vincular al narcotraficante José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, líder de la banda criminal Los Choneros, y a su círculo familiar en un caso de presunto lavado de activos denominado “Blanqueo Fito”. La investigación también apunta a sus padres, esposa, hijos, cuñados y varias empresas vinculadas.

La investigación, iniciada en junio pasado tras operativos en tres provincias, permitió la captura de familiares de Fito, incluido su hermano Yandry Macías Villamar, su cuñado Jorge Peñarrieta, y allegados de su pareja Verónica Briones, quien ya se encontraba recluida. Según el ministro del Interior, John Reimberg, esta red habría lavado alrededor de 24 millones de dólares entre 2016 y 2024, aunque la Fiscalía asegura que la estructura criminal es más amplia, con al menos tres brazos familiares.

La Fiscalía solicitará al juez que fije una audiencia de vinculación contra Fito; su esposa Mariela Peñarrieta; sus hijos Michelle y Jair Macías; sus padres Ramón Macías y Violeta Villamar; su hermano Ronald Macías, y sus cuñados Irene, Julio Peñarrieta y Angie Briones. Estas personas habrían ejecutado operaciones económicas y societarias para poseer, administrar y beneficiarse de activos ilícitos, principalmente a través de al menos cuatro empresas: Transporte de carga pesada Jomavi, QueenWater, Ferro Mundo e Iris&Limpieza.

Entre ellas, QueenWater S.A., manejada por la esposa de Fito, fue proveedora del SNAI y de la empresa pública Celec, firmando varios contratos de suministro de agua embotellada por montos menores, entre 2020 y 2021.

Actualmente, Fito se encuentra extraditado y recluido en Nueva York, a la espera de juicio por conspiración para distribución internacional de cocaína, uso y contrabando de armas de fuego, entre otros delitos. El narcotraficante fue extraditado el 20 de julio, tras ser recapturado en un búnker en Manabí, donde se había escondido luego de fugarse de una cárcel de Guayaquil a inicios de 2024.

Su fuga provocó un aumento de violencia en Ecuador que llevó al presidente Daniel Noboa a declarar un “conflicto armado interno”, vigente para combatir a las bandas criminales, a las que denomina “terroristas”.

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