MONTREAL, 29 julio.– Inmigrar a Canadá es mucho más que cruzar una frontera. Para miles de recién llegados, significa también adentrarse en un sistema financiero complejo, distinto y, muchas veces, implacable. Entre las primeras lecciones que aprenden está la importancia del historial crediticio, una herramienta esencial para integrarse, pero que suele estar rodeada de desinformación, barreras lingüísticas y errores costosos.
Uno de esos casos es el de Merilyn Cortez, una madre soltera mexicana que llegó a Montreal en 2022 como turista y pronto solicitó refugio. Aunque ahora está aceptada como refugiada, su proceso de integración financiera ha sido todo menos sencillo.
Crédito condicionado: la experiencia de Merilyn Cortez
Al llegar a Canadá, Merilyn abrió una cuenta bancaria y solicitó una tarjeta de crédito. Le fue otorgada, pero con una condición: un depósito de seguridad de $1,000. Más tarde descubrió que otros bancos ofrecían tarjetas similares sin garantía. Decidió quedarse con la suya por cercanía, pero esa elección limitó su acceso al crédito.
“No pude construir un historial crediticio con esa tarjeta”, admite. Cuando intentó obtener una sin depósito, fue rechazada.
Durante su primer año, mientras esperaba el permiso de trabajo, Merilyn trabajó como limpiadora nocturna sin poder declarar sus ingresos, lo que la dejó fuera del radar financiero formal. Cuando comenzó a trabajar de forma independiente, olvidó declarar impuestos, lo que también afectó su integración económica. “No declarar es un error, incluso si no tienes ingresos”, reflexiona hoy.
A pesar de los tropiezos, su historia tomó un rumbo diferente. Comenzó a educarse en temas financieros, investigó sobre agencias de crédito como Equifax y TransUnion, y ahora trabaja para mejorar su puntaje crediticio. ¿Su meta? Abrir un restaurante mexicano con impacto social.
Una realidad compartida por miles
Historias como la de Merilyn son comunes. Según una encuesta de Interac Corp. de noviembre de 2024, el 61% de los inmigrantes llegan a Canadá con confianza financiera, pero esta cifra se desploma al 31% después de enfrentarse con el sistema local. El 85% de los recién llegados reporta al menos un obstáculo financiero, frente al 58% de la población general.
Para Geimy Salamanca, directora de la Cámara de Comercio Latinoamericana de Quebec (QUÉtAl), estos dos primeros años son críticos. “Es cuando comienzan los golpes: uso excesivo del crédito, pagos atrasados, y la falta de información adecuada”, explica.
El problema va más allá del crédito. El 70% de los canadienses no controla bien sus finanzas, según Salamanca, y solo el 2% tiene seguro de invalidez, algo esencial para cualquier familia sin una red de apoyo extendida como suele existir en los países latinoamericanos.
La importancia de la educación financiera
Tanto Geimy Salamanca como la asesora Marcela Mayorga coinciden: la educación financiera es la herramienta más poderosa para evitar errores costosos.
“El error más común es pensar que la tarjeta de crédito es para gastar”, dice Mayorga. “Lo ideal es no usar más del 30% del límite, pagar a tiempo y siempre el monto completo. Eso te construye un buen historial”.
Otro consejo: no aceptar consejos financieros de cualquier conocido. “Muchos recién llegados siguen las recomendaciones de un amigo o primo, y terminan cayendo en trampas o con prestamistas abusivos”, advierte Mayorga.
Las barreras del idioma, los mitos culturales y la falta de confianza en las instituciones también dificultan el proceso. “Aquí el sistema espera que demuestres que sabes usar el crédito. No se trata de no gastar, sino de usar el crédito estratégicamente”, añade Salamanca.
Opciones, herramientas y asesoramiento
El gobierno y diversas organizaciones ofrecen recursos gratuitos o de bajo costo. Entre ellas:
- ACEF (Montreal)
- WoodGreen (Toronto)
- Servicios Familiares del Gran Vancouver
- Iniciativa de Empoderamiento Financiero (Calgary)
- YWCA Halifax
- Credit Canada, que incluye programas de tutoría y herramientas como la app Butterfly para la gestión de presupuestos.
Además, Equifax Canadá lanzó en 2024 el Informe de Crédito al Consumidor Internacional, una iniciativa que busca importar el historial crediticio de los inmigrantes a Canadá. Aunque prometedora, esta herramienta aún no está disponible para países como Argentina, Brasil y Chile.
El sueño de la casa propia
Comprar una vivienda es una de las principales metas de los inmigrantes latinoamericanos en Canadá. Programas como la Cuenta de Ahorros Libre de Impuestos (TFSA) y el Plan para Compradores de Vivienda (HBP) permiten ahorrar con beneficios fiscales. También se puede acceder con un enganche tan bajo como el 5%, pero Salamanca lanza una advertencia:
“Muchos refinancian su casa para pagar tarjetas de crédito. Así, la casa termina financiando consumos sin valor real y el capital nunca disminuye”.
Un nuevo comienzo es posible
La historia de Merilyn Cortez no es un caso aislado, sino un reflejo de los desafíos que enfrentan miles de inmigrantes en Canadá. Su perseverancia, su disposición a aprender de los errores y su visión emprendedora son también testimonio de la resiliencia que caracteriza a quienes llegan en busca de un nuevo hogar.
El camino financiero en Canadá puede ser confuso, pero no tiene por qué recorrerse solo. Con acceso a la información adecuada, apoyo profesional y una mentalidad abierta al aprendizaje, construir una vida financiera sólida es un objetivo alcanzable.








