París, 8 julio.- Un violento incendio forestal ha obligado a evacuar a al menos 400 personas y ha dejado 110 heridos leves en Marsella, la segunda ciudad más poblada de Francia, mientras las llamas arrasan más de 700 hectáreas de vegetación a las puertas del núcleo urbano. La emergencia ha obligado a suspender vuelos en el aeropuerto Aix Marseille Provence, paralizar rutas ferroviarias y cortar tramos de las autopistas A55 y A7.
El fuego comenzó en la mañana del martes en la localidad de Pennes-Mirabeau, a las afueras de Marsella, y se propagó rápidamente al barrio XVI de la ciudad debido a las fuertes ráfagas del viento mistral y a las elevadas temperaturas. El prefecto de las Bocas del Ródano, Georges-François Leclerc, pidió a los marselleses que permanecieran en sus casas y evitaran el uso de vehículos para facilitar las labores de evacuación.
“Es un incendio impresionante, muy veloz. Rendimos homenaje a los bomberos que están haciendo un trabajo extraordinario”, declaró el ministro del Interior, Bruno Retailleau, que viajó a la zona afectada. En total, más de 1.000 bomberos zapadores y equipos de emergencia combaten las llamas, con el apoyo de una quincena de aeronaves —entre helicópteros y aviones cisterna— que tuvieron que suspender operaciones al caer la noche.
Entre los evacuados se encuentran 70 residentes de un asilo de ancianos. Se han habilitado seis institutos escolares como albergues temporales para los desplazados. Las autoridades no han reportado víctimas mortales ni heridos graves.
El ministro Retailleau alertó sobre una temporada de incendios “muy precoz e intensa” y pidió a la ciudadanía extremar precauciones: “Eviten arrojar colillas o hacer barbacoas en zonas de riesgo”.
El aeropuerto local fue cerrado tras alcanzar el fuego las inmediaciones de las pistas, y la estación central de trenes Saint-Charles suspendió todas las rutas del norte y suroeste del país. También se interrumpió la circulación ferroviaria entre Miramas y Le Estaque.
Además del incendio en Marsella, otro fuego forestal activo cerca de Narbona ha arrasado 2.000 hectáreas y provocado una decena de heridos. La autopista A9, que conecta Francia con España, tuvo que ser cortada este lunes y volvió a cerrarse este martes por un nuevo foco entre Béziers y Montpellier.
Francia mantiene en alerta toda su franja mediterránea ante el alto riesgo de incendios, exacerbado por la sequía y los vientos intensos. Las autoridades piden cooperación ciudadana y máxima precaución para evitar nuevos focos.








