Bruselas, 4 julio.- La Comisión Europea expresó este viernes su rechazo firme a la decisión de China de imponer aranceles antidumping de hasta el 34,9 % a las importaciones de brandy procedente de la Unión Europea (UE), calificando la medida de “injusta, injustificada e incompatible con las normas internacionales”.
A partir del 5 de julio, el Ministerio de Comercio chino aplicará estos gravámenes tras concluir una investigación abierta en enero de 2024 sobre presuntas prácticas desleales por parte de productores europeos. No obstante, las empresas que suscriban acuerdos de compromiso de precios —entre ellas Martell, Hennessy y Rémy Martin— podrán quedar exentas de los aranceles.
“La Comisión ha seguido muy de cerca esta investigación desde el principio. Nuestra opinión ha sido invariable: las medidas de China carecen de fundamento”, declaró Olof Gill, portavoz comunitario, durante la rueda de prensa diaria en Bruselas.
China acusa dumping; la UE responde con escepticismo
Según el Ministerio de Comercio chino, la pesquisa concluyó que los productores europeos vendían brandy por debajo del valor de mercado, lo que supuestamente amenazaba con causar un perjuicio sustancial a la industria nacional.
| Conclusiones del Ministerio chino | Respuesta de la UE |
|---|---|
| Margen de dumping entre 27,7 % y 34,9 % | “Investigación apresurada con pruebas insuficientes”, según la Comisión Europea |
| 34 empresas presentaron acuerdos de precios | La CE alega “deficiencias claras” en la metodología de la investigación |
| Aranceles aplicables desde el 5 de julio | La Comisión evaluará contramedidas y posibles acciones legales en la OMC |
Gill insistió en que no se atendieron las preocupaciones planteadas por Bruselas en consultas formales ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) en noviembre de 2024, y acusó a Pekín de desarrollar una “pauta preocupante de abuso” de los instrumentos de defensa comercial.
Escalada comercial entre Bruselas y Pekín
Los aranceles al brandy se enmarcan en un contexto de tensiones crecientes entre la UE y China, intensificadas por la decisión de Bruselas de aplicar gravámenes a los vehículos eléctricos chinos, en respuesta a las subvenciones estatales que, según la Comisión, distorsionan la competencia en el mercado automotriz europeo.
Pese a la escalada, la portavoz jefa de la Comisión, Paula Pinho, indicó que aún se están definiendo los detalles de una próxima cumbre UE-China en Pekín, aunque no confirmó ni descartó posibles recortes en el programa por parte de las autoridades chinas.
“Seguimos ultimando el programa con nuestros homólogos chinos. Nada se ha cancelado porque nada se ha confirmado”, afirmó.
Bruselas anticipó que analizará detenidamente las nuevas medidas chinas y no descartó acciones futuras para proteger la industria vitivinícola europea, especialmente en un momento de alta tensión diplomática y comercial con el gigante asiático.








