Toronto, 26 junio (HISPANIC POST).– Las tasas de vacunación infantil, tras décadas de avances globales, han comenzado a estancarse o a disminuir en gran parte del mundo, incluido Canadá, según revela un nuevo estudio publicado por la revista The Lancet que analizó datos de 204 países entre 1980 y 2023.

El informe, realizado por el Instituto de Métrica y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington, estima que más de 15 millones de niños no recibieron vacunas rutinarias entre 2020 y 2023, y advierte que el mundo no ha recuperado los niveles previos a la pandemia de COVID-19.

Canadá también pierde terreno en vacunación

Aunque Canadá había mostrado históricamente una cobertura de vacunación elevada, el Dr. Jonathan Mosser, coautor del estudio, indicó que las tasas han disminuido en comparación con principios de los años 2000, especialmente en vacunas como la de la difteria, el tétanos y la tos ferina.

En 2023, solo el 92% de los niños recibió una dosis de la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola – SRP) y apenas el 79% recibió la segunda dosis, niveles muy por debajo del 95% requerido para lograr la inmunidad colectiva, alertó Mosser.

“La desinformación y la reticencia han socavado gravemente la confianza en las vacunas en los países de altos ingresos como Canadá”, señaló el investigador.

¿Qué provocó el retroceso global?

El estudio identificó varios factores detrás del estancamiento, entre ellos:

FactorEjemplo / Afectación
Pandemia de COVID-19Interrumpió programas de inmunización
Inestabilidad geopolíticaEspecialmente en África subsahariana
Problemas logísticosFallas en cadenas de suministro
DesinformaciónReticencia a vacunarse en países ricos
Desigualdad socialMenor cobertura en comunidades marginadas

En África subsahariana, entre 5 y 7 millones de niños no recibieron vacunas esenciales, como las que previenen la polio o el rotavirus. Las regiones que ya presentaban baja cobertura fueron las más golpeadas por la crisis sanitaria global.

Canadá: preocupación y acciones oficiales

La Agencia de Salud Pública de Canadá informó que está investigando las causas de la reticencia a las vacunas y desarrollando campañas educativas y herramientas para que los profesionales de la salud puedan enfrentar esta resistencia con información basada en evidencia.

El doctor Gabriel Fabreau, médico en Calgary que atiende a comunidades de recién llegados, remarcó que la mayoría de sus pacientes migrantes no presentan reticencia: “Generalmente están ansiosos por recibir vacunas que no pudieron acceder en sus países de origen”.

La pediatra Mahli Brindamour, del Hospital Infantil Jim Pattison de Saskatoon, coincidió: “No vemos mucha reticencia en las poblaciones refugiadas. Necesitamos facilitarles el acceso a vacunas y hacer que el sistema sea más ágil”.

Recomendaciones de los expertos

Los médicos y epidemiólogos coinciden en la necesidad urgente de:

  • Fortalecer campañas de vacunación previas al viaje
  • Ofrecer vacunas a la llegada para recién llegados
  • Facilitar el intercambio de registros médicos y de inmunización
  • Combatir la desinformación con evidencia científica y voceros confiables

“Vivimos en un mundo interconectado. Si África subsahariana tiene baja cobertura, eso también afecta a Canadá”, advirtió Brindamour.

Contexto preocupante: brotes recientes en Canadá

En paralelo, Ontario enfrenta un brote activo de sarampión con más de 900 casos registrados en 2025, y miles de estudiantes han sido suspendidos temporalmente por no tener actualizado su esquema de vacunación.


El informe de The Lancet reitera que el éxito pasado en vacunación infantil no garantiza su continuidad, y que las estrategias deben adaptarse rápidamente para asegurar que ninguna generación quede expuesta a enfermedades prevenibles.

“Las vacunas funcionan. Pero sólo si llegan a tiempo y a todos los que las necesitan”, concluyó Mosser.

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