Teherán, 26 junio.– El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, aseguró este miércoles que la República Islámica “aplastó” al Estado de Israel y le asestó “una dura bofetada” a Estados Unidos, en su primer mensaje televisado tras la entrada en vigor del alto el fuego mediado por Washington.
En un discurso cargado de desafío y orgullo nacional, el ayatolá afirmó que los ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes no lograron “nada significativo” y fueron sobredimensionados por el presidente Donald Trump.
“El régimen sionista quedó prácticamente noqueado y aplastado bajo los golpes de la República Islámica”, declaró Jameneí. “A Estados Unidos también le propinamos una dura bofetada”.
Silencio sobre el alto el fuego
Aunque la comunidad internacional observa con atención el reciente cese de hostilidades entre Irán e Israel, el líder iraní no hizo referencia directa al acuerdo de alto el fuego anunciado por Trump, ni a las negociaciones previstas para la próxima semana, según fuentes estadounidenses.
Sí aprovechó para minimizar el impacto de los ataques aéreos de EE.UU. lanzados el domingo contra instalaciones nucleares iraníes, asegurando que estos no representaron un daño serio.
“Atacaron nuestras instalaciones nucleares —lo cual está sujeto a persecución penal en tribunales internacionales—, pero no hicieron nada significativo”, recalcó Jameneí, según declaraciones recogidas por la agencia semioficial Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria.
Contraataque iraní en Catar
El líder supremo también reivindicó como “golpe estratégico” el ataque iraní a la base estadounidense de Al-Udeid, en Catar, calificándolo de hecho de gran magnitud que, a su juicio, fue minimizado en los medios internacionales.
“El acceso de la República Islámica a importantes centros militares estadounidenses en la región y su capacidad de atacarlos a voluntad no es un asunto menor, sino un grave aviso de lo que podría repetirse en el futuro”, advirtió.
Jameneí dejó en claro que, si bien el conflicto ha sido contenido momentáneamente, Irán no descartará futuras represalias si vuelve a ser agredido.
Balance de la guerra de 12 días
El conflicto se desató el 13 de junio, cuando Israel lanzó un ataque preventivo sobre instalaciones militares y nucleares en territorio iraní. La operación desencadenó una escalada militar que involucró drones, misiles balísticos y ataques cibernéticos.
Estados Unidos intervino directamente el domingo 23, bombardeando objetivos clave en Irán. El alto el fuego se alcanzó el martes 25 de junio, tras casi dos semanas de enfrentamientos que, según datos oficiales, dejaron al menos 627 muertos en Irán y 28 en Israel, la mayoría de ellos civiles.
Próximos pasos: tensión latente
Mientras Washington insiste en que la ofensiva ha “debilitado significativamente” la capacidad nuclear iraní, Teherán lo desmiente rotundamente. La desconfianza mutua persiste, y aunque el alto el fuego sigue vigente, el riesgo de reanudación del conflicto permanece alto.
Se espera que la próxima semana comiencen nuevas conversaciones multilaterales, pero no se ha confirmado la participación directa de Irán ni de Israel.
El mensaje de Jameneí apunta a que, aunque se ha detenido la ofensiva militar, la batalla geopolítica y discursiva está lejos de terminar.








