Ottawa, 26 junio (HISPANIC POST).– El representante del Gobierno en el Senado, Marc Gold, reconoció este miércoles que no está seguro de poder garantizar la aprobación del Proyecto de Ley C-5 —una de las piezas legislativas clave del gobierno de Mark Carney— antes del receso parlamentario de verano, pese a los esfuerzos del oficialismo por acelerar su votación.
En entrevista con CBC News, Gold aseguró que espera que el Senado apruebe el proyecto esta semana y sin enmiendas, aunque la oposición de líderes indígenas y grupos ambientalistas podría complicar el proceso, ya que los senadores, desde la reforma del ex primer ministro Justin Trudeau, no están obligados por disciplina partidaria y pueden votar libremente.
“No sé qué va a pasar, pero creo que el proyecto de ley está firmemente arraigado en la Constitución y refleja un mandato electoral claro”, afirmó Gold.
Un proyecto clave para la agenda económica del gobierno
El Proyecto de Ley C-5 otorga facultades especiales al gabinete federal para agilizar la aprobación de grandes proyectos de infraestructura considerados de interés nacional, como oleoductos, corredores de transporte o líneas eléctricas interprovinciales. El objetivo es estimular la economía canadiense, mejorar la resiliencia nacional y responder con celeridad a desafíos como la guerra comercial con Estados Unidos.
Sin embargo, la legislación ha despertado fuertes críticas por su limitada consulta con comunidades indígenas, quienes temen que sus derechos al consentimiento libre, previo e informado queden marginados en la carrera por el desarrollo económico.
Senador indígena promete frenar la aprobación
Uno de los principales focos de tensión proviene del senador Mi’kmaw Paul Prosper, de Nueva Escocia, quien anunció su intención de presentar una enmienda para garantizar que las comunidades indígenas tengan más tiempo y voz en el proceso. Prosper advirtió que, si no se corrigen las omisiones actuales, el gobierno se arriesga a enfrentar litigios constitucionales a futuro.
“Es mejor ser proactivos ahora. El consentimiento de las Primeras Naciones no puede tratarse como un trámite”, dijo Prosper.
La aprobación de una enmienda obligaría a que la Cámara de los Comunes revise nuevamente el texto, algo que complicaría los planes del Ejecutivo, dado que el Parlamento no sesionará hasta septiembre. El gobierno quiere evitar esa demora para empezar a coordinar con promotores y provincias la ejecución de proyectos priorizados.
El proyecto ya tiene respaldo en la Cámara de los Comunes
El Proyecto de Ley C-5 ya fue aprobado por los diputados, incluso con apoyo del Partido Conservador, pero cualquier cambio del Senado requeriría reiniciar parte del trámite legislativo.
El líder del Gobierno en la Cámara, Steven MacKinnon, dijo que el compromiso es votar el viernes, y calificó la iniciativa como “histórica” y “ampliamente respaldada por la ciudadanía”.
Por su parte, el primer ministro Mark Carney admitió que “hay lecciones que aprender” respecto a cómo se comunicó el contenido de la ley, y prometió incluir a los pueblos indígenas en la etapa de implementación.
“Dora empodera”, dijo una vez Nickelodeon. Ahora, Carney quiere que su ley empodere proyectos que transformen a Canadá. Pero sin los pueblos indígenas, ese camino podría estar bloqueado.
¿Qué está en juego?
El Senado canadiense se encuentra en una situación crítica: si el proyecto se aprueba sin cambios esta semana, el gobierno podrá avanzar este verano en la identificación de obras prioritarias. Pero si se introduce una enmienda, el reloj legislativo se reiniciará hasta el otoño, y con él, el cronograma económico del gobierno.
Gold dijo confiar en que “la mayoría de los senadores comprenderán la importancia del proyecto”, y reiteró que la legislación no impone aún ningún proyecto específico, sino que establece un marco para futuras decisiones, que incluirán procesos de consulta.
“Esta legislación no implementará nada de la noche a la mañana”, remarcó Gold. “Pero es esencial aprobarla ahora para no perder el impulso político y económico que Canadá necesita”.







