MANILA, 12 de mayo de 2023.- Más de 68 millones de filipinos están llamados este lunes a las urnas en unas elecciones a mitad de mandato que han sido catalogadas como un referéndum sobre las políticas del presidente Ferdinand Marcos Jr. y una prueba crucial para la popularidad del clan Duterte, en medio de tensiones políticas entre el mandatario y su vicepresidenta, Sara Duterte.
Un Referéndum Sobre los Primeros Tres Años de Marcos Jr.
Las elecciones miden cómo los ciudadanos perciben el desempeño del gobierno tras los primeros tres años de la administración Marcos Jr., quien llegó al poder en 2022 junto con Sara Duterte en una alianza electoral exitosa. Sin embargo, las relaciones entre ambos se han deteriorado significativamente en los últimos meses, marcando un enfrentamiento político sin precedentes.
«Estas elecciones son una especie de prueba sobre cómo el gobierno ha actuado y cómo la gente ha recibido los primeros tres años de la administración», afirmó Mark Iñigo, un votante en el barrio de Makati, mientras esperaba su turno bajo un intenso sol. «Para mí, el balance de Marcos es una mezcla. Ha hecho algunas cosas buenas, pero otras no están tan bien», añadió.
Los comicios incluyen la renovación de una docena de los 24 escaños del Senado, los 318 puestos de la Cámara Baja del Congreso y más de 18.000 cargos locales, lo que convierte esta jornada en una oportunidad para reconfigurar el panorama político del país.
Largas Colas y Participación Masiva
Desde las 7:00 hora local (23:00 GMT del domingo), las urnas abrieron sus puertas, registrando largas colas en colegios electorales de todo el país, según reportes de la cadena ABS-CBN. Muchos votantes decidieron madrugar para evitar las altas temperaturas típicas de la estación seca. Entre ellos estaba el propio presidente Marcos Jr., quien votó desde su distrito natal de Ilocos Norte, tal como mostraron imágenes compartidas por la oficina presidencial.
Aunque Marcos Jr. no se juega su puesto en estas elecciones, la cita electoral es vista como un referéndum a sus políticas. El mandatario ha respaldado fuertemente a su coalición, Alianza para una Nueva Filipinas (Alyansa para sa Bagong Pilipinas), que apoya una lista de once candidatos al Senado, incluyendo nombres como el representante Erwin Tulfo y la exestrella del boxeo Manny Pacquiao.
El Futuro del Senado y el Caso de Sara Duterte
Una parte significativa de la atención está centrada en la nueva configuración del Senado, donde se espera que los resultados definan el futuro político de Sara Duterte. La vicepresidenta enfrenta múltiples acusaciones de corrupción que podrían llevar a su destitución, además de una investigación policial por sus amenazas públicas contra Marcos Jr.
La disputa entre ambos líderes ha polarizado aún más el escenario político, con el clan Duterte buscando mantener su influencia en el país. Uno de los aspirantes clave es el expresidente Rodrigo Duterte, quien busca regresar a la política como alcalde de su bastión sureño de Davao, a pesar de estar detenido en La Haya desde marzo, a la espera de ser juzgado por la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes contra la humanidad relacionados con su guerra antidrogas.
Duterte pasó una jornada electoral «triste», ya que no pudo votar debido a su detención. Sin embargo, su legado de mano dura contra el narcotráfico sigue resonando entre muchos votantes, especialmente en su región natal y en comunidades afectadas por la violencia criminal.
Preocupaciones Ciudadanas y Violencia Electoral
Para algunos votantes, como Teresa Santos, residente del barrio capitalino de Carmona, las preocupaciones principales siguen siendo la seguridad y los problemas sociales. «Creo que la seguridad es muy importante, y tenemos muchos problemas con las drogas y los robos, así que no estoy satisfecha con el Gobierno actual», declaró a EFE.
Sin embargo, las elecciones en Filipinas suelen estar marcadas por actos de violencia. Este lunes, al menos cuatro personas murieron y doce resultaron heridas en un tiroteo frente a la oficina de un partido político en la región de Negros Occidental, destacando los riesgos asociados con los comicios en el país.
Un Barómetro para el Futuro Político
Las elecciones de este lunes no solo determinarán la composición del Congreso y los gobiernos locales, sino que también servirán como un barómetro para medir la popularidad de los clanes políticos dominantes en Filipinas. Mientras Marcos Jr. busca consolidar su liderazgo y ampliar su base de apoyo, el clan Duterte intenta demostrar que sigue siendo una fuerza influyente en la política nacional.
Con los resultados aún por conocer, queda por verse si el mandato de Marcos Jr. recibirá un voto de confianza o si los filipinos optarán por un cambio en la dirección del país. Lo que está claro es que estas elecciones marcarán un punto de inflexión en la historia reciente de Filipinas, definiendo el rumbo político de los próximos años.





