MADRID, 5 de mayo.- Un robo de cable en varios puntos de la provincia de Toledo, combinado con un «enganchón» de un tren de Iryo que dañó la catenaria, provocó este domingo importantes retrasos, cancelaciones y la paralización temporal de la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía. Más de 10.700 viajeros y 30 trenes se vieron afectados por los incidentes, que también impactaron en los servicios del lunes debido a la compleja resolución de los problemas técnicos.
Un Domingo de Caos Ferroviario
El primer incidente ocurrió alrededor de las 17:44 horas, cuando se detectó el robo de cable en cinco puntos distintos dentro de un radio de 10 kilómetros en los municipios de Los Yébenes y Manzaneque (Toledo). Estos cables forman parte de los sistemas de seguridad de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, lo que obligó a limitar la velocidad de los trenes y provocó retrasos iniciales de aproximadamente 60 minutos.
Sin embargo, el problema empeoró cuando, ya con todos los trenes en circulación, un convoy de la operadora Iryo sufrió un «enganchón» que arrastró y dañó la catenaria, la infraestructura eléctrica que alimenta a los trenes. Este segundo incidente obligó a detener completamente la circulación ferroviaria durante varias horas, dejando a miles de pasajeros varados en los trenes y estaciones.
Impacto en Viajeros y Operaciones
La situación fue especialmente crítica para los pasajeros que intentaban regresar tras el puente de mayo o desplazarse hacia Sevilla para disfrutar de la Feria de Abril, cuyo tradicional encendido de luces marcó el inicio de las celebraciones ese mismo día. Muchos viajeros permanecieron atrapados en los trenes durante horas, mientras otros se quedaron varados en las estaciones sin poder iniciar sus viajes.
Renfe recomendó a los viajeros no acudir a la estación de Atocha hasta las 8:00 horas del lunes para evitar aglomeraciones, ya que el restablecimiento completo del servicio no se logró hasta las 9:30 horas. Durante la madrugada, los últimos tres trenes afectados llegaron a su destino, pero no fue hasta las 11:00 horas que el presidente de Renfe, Álvaro Fernández de Heredia, confirmó que la operativa estaba plenamente restablecida.
Sabotaje Confirmado y Robo Coordinado
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el robo de cable como un «acto grave de sabotaje» y aseguró que la Guardia Civil ya está investigando estos hechos. Según Puente, el valor económico del cable robado es «despreciable», estimado en unos 1.000 euros, pero el impacto causado en la movilidad nacional fue enorme.
«Esto no es un acto fortuito, sino una acción coordinada e intencionada. Se ha producido en una zona sin cámaras de seguridad y ha requerido conocimientos técnicos y logística para acceder a la vía», explicó el ministro en una entrevista con Cadena Ser.
Puente destacó que la vía estaba vallada en esa zona, lo que implica que los responsables tuvieron que romper o saltar las barreras para acceder, sugiriendo un alto grado de planificación.
Restablecimiento Progresivo del Servicio
Una vez resueltos los problemas técnicos, Adif y Renfe trabajaron durante la noche para restablecer la circulación. A partir de las 9:30 horas, comenzaron a circular los primeros trenes, aunque con retrasos acumulados debido a las tres horas y media de interrupción inicial. Para mitigar el impacto en los viajeros, Renfe implementó medidas como:
- Trenes de doble composición para aumentar la capacidad.
- Servicios especiales para reubicar a los pasajeros afectados.
- Notificaciones por SMS y correo electrónico para informar sobre reprogramaciones y alternativas.
El ministro Puente aseguró que la prioridad era garantizar que el servicio volviera a la normalidad de forma progresiva a lo largo de la mañana del lunes.
«No podemos comenzar una operativa en las condiciones en las que la hemos acabado. Hemos optado por resolver completamente el problema antes de reanudar», declaró.
Reacciones y Medidas de Contención
El presidente de Renfe subrayó que la compañía había mantenido informados a los pasajeros en tiempo real sobre las estimaciones de llegada y repartido las existencias disponibles en cada tren. Además, se coordinó con taxis en las estaciones de llegada para facilitar el traslado de los viajeros.
En un mensaje en la red social X, Puente hizo un llamamiento a la colaboración ciudadana para identificar a los responsables del sabotaje:
«Si alguien puede ofrecer información, se agradece toda la colaboración posible. Estos hechos son muy graves y no pueden quedar impunes», escribió.
Consecuencias y Reflexiones Finales
El incidente ha puesto de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura ferroviaria ante actos de sabotaje, incluso cuando estos tienen un bajo valor económico. Además, ha generado un debate sobre la necesidad de reforzar la seguridad en zonas críticas de las vías, especialmente en tramos sin vigilancia constante.
Aunque la operativa fue restablecida plenamente para el mediodía del lunes, los retrasos y cancelaciones continuaron afectando a los servicios durante gran parte del día. Para muchos viajeros, esta experiencia ha sido un recordatorio de la importancia de contar con sistemas redundantes y protocolos de emergencia más robustos para minimizar el impacto de incidentes similares en el futuro.
«Ha sido una noche muy difícil, pero estamos trabajando para que algo así no vuelva a ocurrir», concluyó el ministro Puente.
Este episodio deja claro que la seguridad ferroviaria no solo depende de la tecnología, sino también de la protección física de las infraestructuras clave que sostienen el transporte nacional.








