BRUSELAS, 28 de abril.- El estrés laboral es una de las principales amenazas para la salud y seguridad de los trabajadores en Europa, causando la muerte de aproximadamente 10.000 personas anualmente, según un estudio divulgado por el Instituto Sindical Europeo (ETUI). Este fenómeno incluye tanto enfermedades coronarias atribuibles a riesgos psicosociales como suicidios relacionados con la depresión laboral, superando incluso las muertes por accidentes físicos en el trabajo.
Un Problema Mayor que los Accidentes Físicos
El informe revela que 6.190 muertes anuales en la Unión Europea (UE) y el Reino Unido están vinculadas a enfermedades derivadas del estrés laboral, mientras que otras 4.843 personas pierden la vida por suicidios relacionados con la depresión laboral. En comparación, los accidentes físicos en el lugar de trabajo provocaron 3.286 muertes en 2022, lo que subraya que los riesgos psicosociales son actualmente una amenaza mayor para los trabajadores.
«Esto significa que los riesgos psicosociales suponen un peligro mayor para los trabajadores que los accidentes físicos», señaló la Confederación Europea de Sindicatos (CES) en un comunicado emitido coincidiendo con el Día Internacional en Memoria de los Trabajadores Fallecidos.
Impacto Desproporcionado en las Mujeres
El estudio destaca que las mujeres trabajadoras se ven afectadas de manera desproporcionada por riesgos psicosociales, como:
- Largas jornadas laborales,
- Inseguridad en el empleo,
- Acoso en el lugar de trabajo.
Además, existe un «desequilibrio geográfico», con una mayor prevalencia de muertes relacionadas con el estrés laboral en Europa Central, del Este y del Sudeste. Estas regiones enfrentan mayores desafíos en términos de protección laboral y acceso a servicios de salud mental.
Muertes Evitables con Medidas Adecuadas
El estudio subraya que estas muertes son evitables y que abordarlas permitiría a empresas y gobiernos ahorrar decenas de miles de millones de euros cada año. La CES instó a la Comisión Europea a presentar una directiva sobre riesgos psicosociales como parte de la normativa sobre empleos de calidad.
Entre las medidas propuestas se incluyen:
- Obligaciones vinculantes para que los empleadores identifiquen los riesgos psicosociales mediante evaluaciones adecuadas.
- Participación activa de trabajadores y sindicatos en la implementación de políticas preventivas.
- Capacitación y recursos para gestionar el estrés, la ansiedad y otros problemas relacionados con la salud mental.
Transformaciones Laborales y Nuevos Riesgos
La secretaria general de la CES, Esther Lynch, relacionó la crisis del estrés laboral con las transformaciones que están remodelando la manera en que trabajamos y vivimos. Entre ellas destacan:
- Digitalización,
- Inteligencia artificial,
- Trabajo en plataformas,
- Transición ecológica.
«Aunque estas transformaciones ofrecen nuevas oportunidades, también traen nuevos peligros. Entre ellos, el aumento de los riesgos psicosociales: estrés, agotamiento, ansiedad, acoso, aislamiento y agotamiento emocional. No son cuestiones marginales: son sistémicas y están aumentando», declaró Lynch.
Un Llamado a la Acción
El estudio enfatiza que la salud mental en el lugar de trabajo debe ser una prioridad para los gobiernos, las empresas y los sindicatos. Las consecuencias del estrés laboral no solo afectan a los trabajadores, sino también a la productividad económica y el bienestar social.
La Confederación Europea de Sindicatos pide:
- Políticas integrales para prevenir y abordar los riesgos psicosociales.
- Apoyo financiero para programas de salud mental en el trabajo.
- Mayor concienciación sobre la importancia de la salud mental laboral.
Conclusión: Un Cambio Urgente Necesario
El estrés laboral no es solo un problema individual, sino un fenómeno sistémico que afecta a miles de trabajadores en Europa. Con cifras alarmantes de muertes evitables y un impacto económico significativo, es imperativo que los gobiernos y las empresas adopten medidas urgentes para proteger la salud mental de los trabajadores.
La digitalización y otras transformaciones laborales han abierto nuevas oportunidades, pero también han exacerbado viejos problemas y creado nuevos riesgos. Es hora de actuar para garantizar que nadie más pierda la vida debido al estrés laboral o a condiciones insostenibles en el trabajo.
Como concluyó Esther Lynch: «No podemos permitir que la salud mental en el trabajo siga siendo una cuestión marginal. Es un problema sistémico que exige soluciones sistémicas».








