Luxemburgo, 14 oct.- El alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y de Seguridad, Josep Borrell, afirmó este lunes que la UE está cerca de llegar a un acuerdo para liberar 6.600 millones de euros en apoyo militar a Ucrania, a través de una nueva propuesta que sortearía el veto impuesto por Hungría.
“Estamos casi ahí para desbloquearlo, no al 100 %, pero casi. Estoy seguro de que lograremos el acuerdo total de todos los Estados miembros sobre mi propuesta”, comentó Borrell durante una rueda de prensa tras la reunión del Consejo de ministros de Exteriores de la UE.
El veto de Hungría ha mantenido congelados estos fondos del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (FEAP), destinados a financiar el envío de armamento a Ucrania desde la invasión rusa en 2022. Para sortear este obstáculo, Borrell propuso un fondo voluntario, de forma que Hungría no tendría incentivos para oponerse a su creación.
El diplomático español señaló que visitará Kiev antes de finalizar su mandato y espera que para entonces se haya alcanzado el acuerdo para desbloquear el dinero. Aunque no todos los países están completamente de acuerdo con su propuesta, Borrell confía en que se logre el consenso necesario.
Además de este tema, los Veintisiete avanzaron en la aprobación de un préstamo de hasta 35.000 millones de euros para Ucrania, en línea con el acuerdo del G7. Este préstamo ya cuenta con el visto bueno de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, y se espera su adopción formal en la sesión plenaria del 21 al 24 de octubre.
El Consejo también discutió la posibilidad de extender por dos años el mandato de la misión de la UE de formación de militares ucranianos, una propuesta que Borrell espera cuente con el respaldo unánime de los Estados miembros.
Hungría, sin embargo, expresó su rechazo a la idea de enviar asesores militares a Ucrania, calificando esta medida como “inaceptable” y “muy peligrosa”, ya que podría, en su opinión, agravar el conflicto. A pesar de esto, Borrell aclaró que la misión de la UE se lleva a cabo en territorio de los Estados miembros, no en suelo ucraniano.
Finalmente, Borrell subrayó que la paz en Ucrania no debe confundirse con la rendición y condenó los recientes ataques rusos contra la infraestructura energética y los barcos que transportan grano ucraniano. También expresó su preocupación por la evasión de sanciones a Rusia, lo que facilita el mantenimiento de su maquinaria bélica, y anunció que se están considerando nuevas sanciones contra los barcos rusos que continúan transportando petróleo sancionado por la UE.
«Debemos asegurarnos de que Putin no utilice el invierno como arma», concluyó Borrell, reiterando la necesidad de fortalecer las medidas para contrarrestar los ataques rusos y evitar que la guerra en Ucrania se prolongue aún más.








