Redacción, 2 de noviembre.- Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, afirmó que ChatGPT ya tiene más poder que cualquier ser humano que haya existido. La declaración forma parte de un ensayo publicado en junio de 2025, titulado The Gentle Singularity, en el que el empresario reflexionó sobre el impacto de la inteligencia artificial y la influencia que puede alcanzar una herramienta utilizada por millones de personas en todo el mundo.
La comparación no apunta necesariamente a que ChatGPT sea más inteligente que las grandes figuras de la historia ni a que pueda superar todas las capacidades humanas. Altman se refiere al alcance de la tecnología y a su capacidad para intervenir en una cantidad de decisiones que ninguna persona podría influir individualmente.
“En cierto sentido, ChatGPT ya es más poderoso que cualquier ser humano que haya existido, escribió el directivo. Su argumento se basa en la distribución masiva del servicio: una misma herramienta puede llegar simultáneamente a cientos de millones de usuarios y participar en actividades cotidianas como buscar información, redactar textos, resolver problemas o recibir orientación.
La afirmación también plantea una preocupación. Si una mejora en el funcionamiento de ChatGPT puede beneficiar a millones de personas, un error o una respuesta equivocada también puede multiplicar sus consecuencias.
El planteamiento de Altman parte de una diferencia entre las capacidades individuales y el alcance de una tecnología. Mientras una persona puede influir directamente en un grupo limitado de individuos, un asistente de inteligencia artificial puede interactuar con usuarios de distintos países y participar en numerosas actividades al mismo tiempo.
Esta capacidad de distribución modifica la dimensión de su influencia. Una respuesta generada por ChatGPT puede utilizarse para preparar un trabajo, comprender una noticia, resolver una duda técnica o tomar una decisión personal.
En su ensayo, Altman destacó que el impacto de la inteligencia artificial depende también de cuántas personas utilizan sus herramientas. Por eso, consideró que incluso pequeñas mejoras pueden producir beneficios importantes cuando se aplican a una audiencia tan amplia.
Sin embargo, el empresario reconoció que ese mismo alcance puede amplificar los problemas. Una respuesta incorrecta, una interpretación equivocada o una limitación del sistema pueden afectar a numerosos usuarios si se repiten a gran escala.
Su declaración debe entenderse como una valoración sobre la influencia de ChatGPT, no como una demostración científica de que el sistema sea superior a todos los seres humanos en inteligencia, razonamiento o conocimiento.
La dimensión del fenómeno puede observarse en un estudio publicado en septiembre de 2025 por OpenAI junto con investigadores vinculados a las universidades de Harvard y Duke.








