Redacción, 2 de noviembre.- María Fernanda Cabal reveló en el pódcast La Lupa que la llegada de sus cuatro hijos fue inesperado en todos los casos y que lidiar con sus temperamentos dispares le cobró más de una factura. “Cuando eran cuatro necios, yo decía: ‘¿Por qué son tantos?’, yo pagué un poco de karmas ahí”, admitió con humor en medio de la conversación.
Inicialmente, la excongresista y excandidata presidencial describió a su hija mayor, Luisa, como una mujer de carácter arrollador, espejo del temperamento de su esposo, José Félix Lafaurie.
“La mayor con el mismo temperamento de José Félix. Luisa era agotadora, es todavía agotadora, porque trabaja y hace mil cosas… es mucho más que yo, tiene más capacidad de concentración haciendo múltiples cosas”, relató. Lejos de criticarla, Cabal matizó que esa intensidad se convirtió con el tiempo en una virtud de la que se enorgullece.
Con Denisse, la convivencia fue más turbulenta. La excongresista recordó episodios que describen a una niña de carácter difícil, de temperamento cerrado y memoria larga. “La segunda es más templada en su carácter, más difícil en cuanto a generar afinidad. Entre ellas dos siempre hubo confrontación desde chiquitas”, contó sobre la relación entre Luisa y Denisse.
La situación escaló hasta el punto en que, de pequeña, Denisse llegaba a la oficina de su madre y le “hacía la vida de cuadritos”, por lo que Cabal debía devolverla a casa. En la actualidad, reconoció que Denisse mantiene distancia y reserva en su vida privada.
El episodio que más llamó la atención fue el de la psicóloga infantil que Cabal le contrató. En las sesiones, la niña dibujaba a la familia y no incluía a su madre. “Me tocaba devolverla a la casa, tiraba los tenis por la ventana… Le contraté una psicóloga infantil, la ponía a dibujar la familia y me sacaba… no me metía esta cagona a los 4 años. Pensaba, ¿esto será un karma?”, relató.
Santiago, el tercero de los hijos de Cabal y Lafaurie, es el más alejado del ojo público. La exintegrante del Centro Democrático fue cuidadosa al hablar de él y eligió el elogio antes que el detalle.
“Es genio desde chiquito, es mi tercer hijo. Una visión de la vida donde su intimidad no la quiere compartir”, comentó. Señaló que se casó hace un año y que será padre en febrero, lo que le genera una emoción particular. “Yo lo veía y el corazón se me arrugaba”, dijo.
El cuarto y último hijo, Juan José, fue motivo de anécdotas que Cabal contó entre risas. El embarazo tomó a la pareja por sorpresa, como los anteriores.
“Me acuerdo que quedé embarazada y mi esposo me dijo: ‘¿Otro?’. Todos fueron por accidente; qué queríamos cuatro hijos. Cuando eran cuatro necios, yo decía: ‘¿Por qué son tantos? Yo pagué un poco de karmas ahí”, reveló. La reacción de Lafaurie quedó grabada en su memoria: “Mi marido, como si estuviéramos en la indigencia: ‘¿Otro? ¿Cuatro? Cuatro cuestan”.








