Río de Janeiro/Buenos Aires, 26 de junio de 2026.- Los presidentes de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva se reunirán este martes en la Cumbre del Mercosur en Paraguay, en un contexto marcado por crecientes divisiones internas dentro del bloque sudamericano, intensificadas tras el reciente acuerdo comercial firmado entre Argentina y Estados Unidos.
El Gobierno de Brasil ha expresado su preocupación y espera que Argentina aclare en detalle los alcances del pacto suscrito con Washington, ante el temor de que pueda generar “distorsiones” en el funcionamiento del bloque regional y afectar el comercio intrazona.
Las inquietudes brasileñas ya habían sido planteadas en reuniones técnicas previas del Grupo Mercado Común del Mercosur celebradas en marzo en Asunción, donde la delegación de Brasil advirtió que los compromisos asumidos por Buenos Aires no deben interferir en los mecanismos internos del bloque ni crear nuevas barreras regulatorias.
Según consta en el acta de aquella reunión, Brasil alertó de que el acuerdo bilateral podría retrasar solicitudes de modificaciones arancelarias dentro del Mercosur y generar impactos en sectores estratégicos como el automotriz y el agrícola, al alterar el equilibrio del comercio regional.
El denominado Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos (ARTI), firmado entre Argentina y Estados Unidos el 5 de febrero, contempla la eliminación de aranceles para 221 posiciones de bienes estadounidenses, además de reducciones arancelarias en otras partidas y la apertura de cuotas para productos como vehículos, carne y bienes agrícolas.
La implementación del pacto aún depende de su ratificación por parte del Congreso argentino, que no ha iniciado el trámite legislativo correspondiente, lo que añade incertidumbre sobre su entrada en vigor.
Desde Brasil, se insiste en que cualquier concesión arancelaria debe respetar las normas del Mercosur, que establecen que los acuerdos comerciales con terceros países deben negociarse de forma conjunta para evitar distorsiones internas. Sin embargo, la interpretación sobre la compatibilidad del acuerdo con estas reglas sigue siendo objeto de debate entre expertos.
Analistas consultados advierten de que, si el acuerdo se implementa tal como está planteado, podría profundizar las tensiones dentro del bloque y estimular a otros socios, como Paraguay y Uruguay, a buscar acuerdos bilaterales similares, debilitando la cohesión del Mercosur.
En este contexto, la cumbre en Paraguay se perfila como una reunión clave para medir el grado de cohesión política del bloque y el futuro de su política comercial común en medio de crecientes diferencias entre sus principales economías.








