Caracas, 25 de junio de 2026.- El Gobierno provisional de Venezuela informó este jueves que la cifra oficial de víctimas mortales por los devastadores terremotos que golpearon al país aumentó a 164 fallecidos y 971 heridos, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre los escombros de edificios colapsados en varias regiones del territorio nacional.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, presentó durante la madrugada el primer balance consolidado de la tragedia y advirtió que los números podrían incrementarse en las próximas horas debido a que aún no se dispone de información completa procedente de La Guaira, ciudad costera severamente afectada y declarada oficialmente como una “zona de desastre”.

Los dos fuertes movimientos telúricos ocurrieron con apenas 40 segundos de diferencia. Según datos preliminares del United States Geological Survey (USGS), el primer sismo registró una magnitud de 7,2, seguido casi inmediatamente por un segundo terremoto de magnitud 7,5, cuyo epicentro se localizó a unos 28 kilómetros al noroeste de Montalbán, en una región cercana a importantes instalaciones energéticas y complejos de refinación venezolanos.

Los terremotos provocaron escenas de caos en Caracas, donde múltiples edificaciones sufrieron daños estructurales y varias colapsaron parcialmente. Equipos de emergencia trabajaron durante toda la noche removiendo escombros y buscando sobrevivientes en distintos sectores de la capital.

Las autoridades también reportaron incendios, interrupciones masivas del suministro eléctrico, daños en infraestructuras críticas y problemas en las telecomunicaciones en varias regiones del país. La situación más grave se registra en La Guaira, donde numerosos edificios residenciales y comerciales resultaron destruidos o seriamente afectados.

Durante una comparecencia oficial, Rodríguez confirmó la declaración del estado de emergencia nacional, movilizando recursos civiles y militares para atender a las comunidades afectadas.

“Nuestros servicios públicos continúan operando y desplegándose a nivel nacional para atender esta emergencia sin precedentes”, afirmó la mandataria interina.

Por su parte, la líder opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias a través de un mensaje difundido en redes sociales.

“La emergencia es crítica, el dolor es infinito; cada hora cuenta”, señaló Machado, quien pidió unidad nacional frente a la tragedia y manifestó que sus oraciones acompañan a todos los venezolanos afectados.

Mientras tanto, la comunidad internacional comenzó a movilizar ayuda humanitaria. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país está dispuesto a colaborar con Venezuela para enfrentar las consecuencias del desastre.

Posteriormente, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó el despliegue inmediato de equipos especializados de búsqueda y rescate, asistencia médica de emergencia y ayuda humanitaria.

“Por orden del presidente Trump, el Departamento de Estado moviliza de inmediato recursos sanitarios, equipos de rescate y asistencia humanitaria para apoyar al pueblo venezolano”, informó Rubio mediante una publicación en la red social X.

Las autoridades estadounidenses indicaron además que trabajan en coordinación con el gobierno provisional venezolano para agilizar la llegada de suministros médicos, alimentos, equipos de rescate y apoyo logístico a las zonas más afectadas.

Inicialmente, los Centros de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitieron una advertencia preventiva para varias zonas del Caribe, incluyendo Puerto Rico y las Islas Vírgenes. Sin embargo, tras evaluar la evolución del fenómeno, descartaron cualquier amenaza significativa de tsunami y cancelaron la alerta horas después.

Venezuela se encuentra en una región con actividad sísmica frecuente. Entre los eventos más destructivos registrados en la historia reciente del país destacan el terremoto de Cariaco de 1997, que dejó 73 víctimas mortales, y el devastador terremoto de Caracas de 1967, que causó la muerte de 236 personas.

Con cientos de edificios afectados, miles de desplazados y operaciones de rescate aún en marcha, las autoridades venezolanas advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que los equipos de emergencia accedan a nuevas zonas devastadas por el desastre.

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